Vamos a trabajar
Señor director:
Es hora de llamar a la gente a integrarse a las escuelas, al trabajo, a la utilización de sus mejores capacidades. Eso va a requerir este año, que, se quiera o no, se anuncia como un año difícil.
Ya debemos depositar en el zafacón las exhortaciones a beber, porque todas las personas que no nos volvimos locas y, por qué no, todas las personas que lograron superar la locura que en ciertas ocasiones se instala, debemos construir una situación de bienestar que es la que deseamos.
Lo haremos con la ayuda de Dios, pero, sobre todo, con la puesta en marcha de nuestros proyectos, con el despertar de nuestras capacidades y con la decisión de superar lkos obstáculos que se nos presentan en el camino.
No podemos sentarnos a lamentar, tenemos que enfrentar lo que ocurre. No es cuestión de politizar la situación, pero tenemos que buscar formas inteligentes de exigir al gobierno y a los políticos buscar soluciones a los principales problemas del país, a los de la generalidad de la gente, para que con eso se nos facilite resolver los nuestros.
La gente no siempre se da cuenta de que forma parte de un conglomerado y que el bienestar no es algo que se conquista de manera aislada y en solitario.
Hay que seguir pensando en el pueblo y en las mayorías, hay que seguir pensando en que no podemos pagar a sobreprecio todo lo que vayamos a adquirir.
A los esfuerzos de ProConsumidor hay que añadir la organización como consumidores. Me parece muy bueno el sistema de declarar boicot al sobreprecio, dejando en los estantes todo aquello que se nos quiera vender por encima de lo que estamos dispuestos a pagar. Para eso se requieren mejores niveles de organización, pero por algo hay que empezar.
Del mismo modo, hay que denunciar a los comercios que venden a sobreprecio o que venden artículos vencidos, para que esto, lejos de representarles ganancias, les represente pérdida en clientes y en nivel de ventas.
Eso no implica tirar piedras ni quemar gomas, y es una forma de castigo. Hay que pensar en tomar acción contra quienes siempre la toman en contra nuestra.
Atentamente,
Clara A. González.
Santo Domingo.

