¿Político o buen esposo?
Señor director:
El viernes 8 de abril el presidente pronunció un discurso en el que indicaba que, independientemente de que tiene todas las posibilidades de repostularse, en un acto de total desprendimiento declinaba sus aspiraciones a la nominación presidencial.
Obviando la poca modestia del mandatario, hay que aplaudir su decisión de no lacerar la Constitución para buscar un nuevo período en 2012. En dicho discurso indicó que en el proceso interno del partido morado se mantendrá como un árbitro, para garantizar una contienda justa entre todos los precandidatos.
Dos días después de pronunciar este discurso, la doctora Ligia Amada Melo inscribió la precandidatura de la primera dama en el PLD, lo que lleva necesariamente al cuestionamiento de lo expuesto por el presidente en su discurso.
En este sentido, hay posiciones encontradas dentro del partido. El grupo que aúpa a la primera dama defiende el derecho legítimo que tiene la doctora Margarita Cedeño de correr para la candidatura a la presidencia y sostiene que Fernández se mantendrá neutral, ya que es un demócrata a carta cabal. Por otro lado, otros sectores alegan que es imposible que el presidente se mantenga al margen, ya que ella es su esposa.
La posición de Leonel Fernández es muy difícil ahora mismo. O es un político justo o es un buen esposo. Si Fernández apoya a su compañera en la contienda, entonces faltaría a su palabra de mantenerse neutral, por otro lado si se mantiene neutral, no apoyaría quién está llamada a ser la persona más importante en su vida, en su proyecto mas importante.
Algunos analistas entienden que la decisión más inteligente es declinar sus aspiraciones pero, evidentemente ella tiene intenciones reales y legítimas de ser presidenta de la República, por lo que no sería justo de parte del presidente exigirle que decline.
De mantenerse neutral, Fernández deberá ser coherente y, así como destituyó a los precandidatos que trabajaban en el Estado, debe dejar sin funciones a su esposa, por lo menos hasta que se defina el candidato del PLD.
Indudablemente, Leonel Fernández tendrá que decidir, relativamente rápido, entre ser un buen político o un buen esposo.
Atentamente,
Anatoli Peralta
Santo Domingo

