La guagua
Señor director:
El tema La Guagua que suena por todos lados, de la autoría del compositor dominicano Juan Luis Guerra, es pin pun a la trayectoria que lleva el gobierno del Leonel Fernández y el Partido de la Liberación Dominicana.
Un vídeo de un vehículo que corre hacia atrás y un grupo de pasajeros que gritan a un conductor que ni se entera de lo que está pasando, vienen a ser en la pieza musical como un golpe en el estómago al gobierno del PLD.
El artista hace un retrato cantado del rumbo del país, al tiempo que junto a los demás pasajeros pide a su conductor: pisa la palanca y endereza, que la guagua va en reversa.
Por incumplimiento de promesas, por hacer lo que nadie le ha pedido, por ordeñar la vaca nacional y colocar la leche en los bidones de los prometedores, es que el país va de lado y en retroceso.
El país no avanza, el gobierno no pega una, y todo porque se ha dejado arropar de la corrupción y la violencia generalizada le ha ganado la batalla. Por el desvío de los recursos, el despilfarro y la incapacidad para aumentar el empleo y reducir la pobreza, han sido los factores que han motivado al presidente Fernández a admitir ante el cónclave número 65 de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas el no poder cumplir con los retos, metas y objetivos de desarrollo del milenio.
A pesar de que los oficialistas se ufanan en decir que el gobierno e palante que va, Juan Luis Guerra y todos los dominicanos, como pasajeros del vehículo, figurado como la nación, observamos que, en ves de avanzar, va de lado y en retroceso.
La oposición política, la sociedad civil y los dominicanos en general, a diario le gritan al conductor de la cosa pública: Pisa la palanca y endereza, que la guagua va en reversa.
Los políticos en campaña y los peledeístas, que no son la excepción, prometen de todo y luego que están en el poder no son capaces de hacer honor a sus compromisos. Por eso Juan Luis unta limón en el matao cuando le recuerda algo sencillo, como el regalo de una maraca de higüero y fruta seca para él animar una fiesta.
El autor de este discurso musical, da a demostrar que es un doliente dominicano, pero sobre todo un hombre comprometido con las causas nobles de su pueblo y de su país.
Atentamente
Nélsido Herasme
Santo Domingo

