Ideología
Señor director:
En estos momentos que los partidos políticos del país están en un alto nivel de descrédito, nos preguntamos dónde está el problema y la respuesta la tiene el jurista santiaguense Federico C. Álvarez, que en 1929 dictó su conferencia Ideología Política del Pueblo Dominicano.
Este insigne jurista divide este ensayo en cuatro partes, Influencia de las ideas en el progreso político, Periodo de las guerras civiles, estudio del régimen actual, parte que a su vez se encuentra globalmente subdividida en 31 secciones. Pero la parte que más nos impactó, es lo referente al tema de los políticos.
Al hablar de los políticos profesionales, expresa que: tomando el término político en su expresión mas amplia, pueden distinguirse tres categorías de políticos: los que sólo persiguen un ideal de bien público, en el cumplimiento de sus deberes cívicos o movidos quizás por una legítima aspiración, los que necesitan el incentivo de una recompensa material y que no conciben la política si no a cambio de que sus esfuerzos sean remunerados con un empleo o de cualquier otra manera, y los que incursionan en la misma en busca de ilícitas especulaciones. A estas dos últimas categorías se les ha llamado políticos profesionales, porque hacen de la política una profesión lucrativa.
Más adelante, dice: El único ideal de los políticos profesionales ha constituido en alcanzar la posición que represente los más altos sueldos o que ofrezca las mejores oportunidades para enriquecerse rápidamente, por toda clase de maniobras, a expensas del erario nacional. En el antiguo régimen se agrupaban alrededor del jefe militar, que mayor oportunidad tuvieran de llegar al poder. Hoy en día encontramos la misma finalidad, pues quieren llegar al mismo fin por caminos diferentes. Su objetivo se encamina a que, en la política, triunfa el más fuerte.
Al referirse de la responsabilidad de los no políticos, considera que La absoluta hegemonía de que disfrutan los políticos profesionales no podría existir sin la abstención de los no políticos, a quienes corresponde una gran responsabilidad por su pasividad e indolencia.
Estos señalamientos conducen a reflexionar. El sistema político es igual desde su fundación. Sólo han cambiado los actores. Es necesario que nos involucremos todos, para tener la esperanza de producir cambios.
Atentamente,
Lic. Giovanni Morillo
Santo Domingo
