La reducción de los gastos administrativos en un 49 por ciento por parte de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales, fue uno de los parámetros tomados en consideración por la firma clasificadora de riesgos Standard & Poors para revisar en positivo las perspectivas de riesgo de República Dominicana.
La firma extranjera resaltó además la fortaleza administrativa y el liderazgo que opera actualmente en el sector eléctrico como una de las razones para revisar en positivo las perspectivas de riesgo del país.
En una declaración escrita, la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) definió como un hecho trascendente que Standard & Poors tomara la mejora en la gestión del sector eléctrico como uno de sus soportes para fijar las perspectivas positivas de riesgo para República Dominicana y reiterar su calificación B positiva.
Como resultado, hemos revisado las perspectivas de República Dominicana de estables a positivas al proyectar el país un fuerte crecimiento, mejora en el manejo de la deuda y un fuerte liderazgo gerencial en el sector eléctrico, comenta la agencia calificadora en su último reporte sobre el país.
Apunta que en el sector eléctrico, los desafíos de reforma persisten.
Destaca sin embargo, que los cambios en la gerencia del sector junto con metas cuantitativas específicas, establecidas en el marco del acuerdo stand by de 18 meses con el Fondo Monetario Internacional, están dando resultados.
Sostiene que los avances significativos en el sector serán graduales, pues dependen de la despolitización del proceso de toma de decisiones.
Además de ello de la mejora en la cultura de pago y el fortalecimiento del marco institucional.
La CDEEE señaló que la mención positiva de la gestión en el sector eléctrico por parte de Standard & Poors se produce en una coyuntura de cambios como reducción de los gastos administrativos en 49% en la unidad corporativa, el cumplimiento de los compromisos contraídos con el FMI respecto al pago a los generadores, un esfuerzo por la reducción de las pérdidas de parte de las empresas distribuidoras y el apoyo de los productores de energía a los planes de reducir los costos de generación.
Otros motivos que impulsan a la calificadora para observar un devenir positivo en el desempeño del país son las expectativas de un crecimiento económico sólido y el manejo adecuado de la deuda.
Establece que, luego de un aumento de 3.5% de la actividad económica en 2009, la expansión del Producto Bruto Interno (PIB) real en 2010 podría alcanzar un 4.3% y un 5% en el período 2011-2012. El Banco Central dijo que en el primer trimestre el crecimiento fue de 7.5%.

