Roma. EFE. El presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (IFAD), organismo dependiente de Naciones Unidas, crea malestar entre los funcionarios al habitar en una mansión en una de las zonas más caras de Roma que cuesta 400.000 euros al año, asegura hoy el diario romano «Il Messagero».
Felix Nwanze, de origen nigeriano y que tomó posesión del cargo el pasado 1 de abril, recortó los presupuestos del organismo en 1,8 millones de euros pero ha dejado intacto su salario 215.000 euros anuales, refiere el rotativo,
«Il Messagero» se hace eco de una información aparecida ayer el «Italian Insider», un periódico en lengua inglesa que se publica en Roma, que recoge la preocupación de los funcionarios del IFAD y de otras instituciones de Naciones Unidas sobre el ritmo de vida de Nwanze.
Para comenzar está la mansión elegida por el presidente del IFAD, una villa situada en la parte más bella de Appia Antica, el camino romano con mayor historia y una de las áreas más caras de la capital italiana, que cuenta con gimnasio, dos hectáreas de parque impecable, piscina de respetables dimensiones, un campo de fútbol, otro de baloncesto y un amplio garaje.
A los 400.000 euros al año que el presidente del IFAD paga por la mansión, se suman otros 197.000 destinados a su seguridad personal, asegura «Il Messagero».
Cuando Nwanza fue nombrado presidente del organismo fue muy bien acogido por los funcionarios porque provenía de las filas del IFAD, un reconocimiento que se ha ido diluyendo al comprobar los recortes de los presupuestos que no se corresponden con su ritmo de vida, concluye.
Recortes
Cuando asumió el cargo en abril Nwanze recortó los gastos del organismo en 1,8 millones de euros, menos los suyos.

