CARACAS. EFE. El Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, rechazó la invasión de propiedades inmobiliarias registradas hoy masivamente en un municipio residencial de Caracas y dijo que una ley que lo faculta temporalmente aún no está en vigor.
Hay que trabajar en conjunto con el Gobierno revolucionario para recuperar estos terrenos urbanos y el presidente está trabajando arduamente en ello, pero no autoriza la toma o la invasión por parte de las comunidades, dijo el ministro del Interior, Tareck El Aissami.
La orden de Chávez en ese sentido, agregó El Aissami en una llamada a la emisora estatal de televisión VTV, apunta a que las comunidades identifiquen las propiedades que puedan servir en el futuro para la construcción de viviendas populares.
El ministro habló después de que el alcalde del municipio caraqueño Chacao, el dirigente antichavista Emilio Graterón, diera cuenta de que centenares de activistas con insignias del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), de Chávez, invadieron hoy propiedades inmobiliarias de su jurisdicción.
La policía municipal los desalojó con el uso proporcional de la fuerza, según el alcalde, que reportó once detenidos y dos agentes heridos, en tanto que el ministro y algunos de los invasores denunciaron violencia policial, aunque no reportaron víctimas.
Chávez firmó ayer la Ley Orgánica de Emergencia de Vivienda y Terrenos Urbanos, que entre otras cosas faculta las ocupaciones temporales de propiedades inmobiliarias y al Gobierno a fijar el precio de terrenos y materiales de construcción.
El gobernante aprobó la normativa con los poderes especiales que en diciembre pasado le otorgó la amplia mayoría oficialista de la anterior Asamblea Nacional (AN), para que legisle por decreto y sin control parlamentario hasta mediados de 2012.
El Supremo de Justicia debe pronunciarse para que la norma pueda ser promulgada, además de que la invasión es contraria al espíritu y propósito estratégico de esta ley, insistió el ministro. Por ello, remarcó, debemos rechazar y condenar este mecanismo (la invasión) que no favorece para nada la construcción de viviendas para n uestro pueblo».

