Caracas. EFE. Grupos opositores y oficialistas venezolanos se concentraron ayer en dos zonas de Caracas para expresar su rechazo y apoyo, respectivamente, al presidente Hugo Chávez y a la revolución bolivariana.
Por un lado, centenares de opositores se reunieron pacíficamente frente al Parque del Este caraqueño para gritar No más Chávez, como parte de una protesta internacional contra el mandatario venezolano impulsada a través de las redes sociales Facebook y Twitter.
Chávez go home (Cuba), rezaba una de las decenas de pancartas que portaban los manifestantes anti-Chávez, quienes además exhibieron banderas venezolanas durante las más de tres horas que permanecieron en el lugar. La campaña No más Chávez se desarrollaba ayer en varios países en repudio a los insultos del gobernante venezolano contra Colombia y otros países del orbe, según explicó el promotor de la iniciativa, el colombiano Juan David Lacoutore.
Por su parte, los afectos al Gobierno chavista se reunieron masivamente desde la mañana en la Plaza Bolívar, en el casco histórico de Caracas, en una cantata con la que dieron inicio a la campaña mundial En pie de paz, que se desarrolla en 50 países según sus organizadores.
Freddy Bernal, ex alcalde del municipio Libertador de Caracas y directivo del Partido Socialist Unido de Venezuela (PSUV) dijo ayer que la gran concentración en la Plaza Bolívar demuestra que el pueblo no está dispuesto a doblegarse ante el imperio, porque está en pie de lucha para defender esta revolución y a su máximo líder, Hugo Chávez Frías.
Venezuela es una zona de paz, añadió la promotora de la campaña chavista Eva Golinger, abogada de origen estadounidense, que en sus palabras ante los manifestantes volvió a denunciar la presunta política guerrerista de Estados Unidos hacia Latinoamérica y la necesidad de que la región la enfrente para conseguir la verdadera independencia.
El convenio militar entre Colombia y Estados Unidos, que permite el uso de siete bases militares en territorio colombiano por parte de fuerzas estadounidenses, formaría parte de esa presunta política guerrerista.

