La chef dominicana Jacqueline Henríquez representó a la República Dominicana en la convención realizada por el Consejo de Exportadores de Soya de los Estados Unidos, sobre el aceite de soya: usos y beneficios en la cocina latinoamericana.
El encuentro realizado en una primera etapa en Colombia y posteriormente en Mérida, México, busca incentivar y educar en el consumo del aceite de soya a los países participantes: República Dominicana, México, Perú, Guatemala, Colombia y Costa Rica, donde la base de preparación de la mayoría de los platos es fritura. El de soya es uno de los aceites vegetales de mayor producción a nivel mundial, pero sobre todo disponible en todos los mercados.
De acuerdo a su embajadora, Jacqueline Henríquez, el aceite de soya es ligero, se escurre muy fácilmente y absorbe poco en los alimentos fritos con él.
Y precisamente por lo ligero que es, posee una serie de beneficios ideales para la salud: rico en grasas mono y polinsaturadas que son grasas que nos ayudan a evitar algunas enfermedades cardiacas debido a que reducen los niveles de colesterol “malo” en la sangre y en consecuencia sus efectos nocivos.
Además, el aceite de soya es la principal fuente de vitamina E natural, importante defensa antioxidante contra el daño celular causado por radicales libre, que se han ligado con el desarrollo de varios tipos de cáncer, enfermedades cardiacas, cataratas, envejecimiento prematuro y artritis.
Henríquez asegura que debido a su excelente calidad este aceite no produce sabores ni olores extraños al freír alimentos.
Por el contrario, realza el sabor de los alimentos y les imparte un atractivo color “dorado” a los productos fritos con él. Y para determinar la calidad del aceite de soya, el mejor indicador es el color.

