PEKÍN, (EFE).- Horas antes de la investidura del nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, Pekín tendió hoy la mano a la nueva administración para reanudar los lazos militares bilaterales, suspendidos desde octubre por una venta de armas de Estados Unidos a Taiwán.
El portavoz del Ministerio de Defensa chino, Hu Changming, señaló hoy en rueda de prensa que su Gobierno siempre ha valorado mucho las relaciones militares con Estados Unidos».
Obama mantendrá en su cargo al actual secretario de Defensa, Robert Gates, recordó el portavoz.
En esta nueva era, esperamos que China y Estados Unidos se esfuercen de forma conjunta para promover la mejora constante y el desarrollo de los vínculos militares entre ambos países, expresó Hu.
En la rueda de prensa, el coronel y otros altos mandos militares presentaron su informe de 2008, en el que el régimen del Partido Comunista de China (PCCh) expone su política en este ámbito.
Hu explicó que en los treinta años de lazos diplomáticos entre ambas potencias mundiales, China y EEUU han demostrado que sus relaciones militares tienen una base sólida».
Sin embargo, en la actualidad nos enfrentamos a dificultades en las relaciones militares, por lo que pedimos a Estados Unidos que tome medidas concretas para eliminar obstáculos».
Washington y Pekín celebran este año los 30 años de vínculos formales, establecidos después de que EEUU rompiera con la isla de Taiwán, por exigencia de Pekín, que la considera parte de su soberanía.
Sin embargo, Washington mantiene desde 1982 un acuerdo mediante el cual provee asistencia militar a la isla en caso de que sea atacada, y en octubre anunció su mayor venta de armamento a Taiwán, valorada en 6.500 millones de dólares (5.000 millones de euros).
El acuerdo incluye 30 helicópteros de ataque Apache y 330 misiles Patriot.
China suspendió los intercambios con Estados Unidos porque (el presidente George W.) Bush anunció que vendería armamento a Taiwán, señaló a Efe el académico Shi Yinhong, de la Universidad Popular de Pekín.
Según Shi, la investidura de Obama y el cambio de poder son el momento adecuado para restablecer los intercambios militares de forma natural. Pero se puede especular que, en un futuro, cualquier venta de armas a Taiwán por parte deEstados Unidos suponga una nueva ruptura».
La presentación del informe el mismo día que Obama toma el testigo no parece casual, a la luz de su contenido, que recoge la venta de armas a Taiwán, lo que ha causado graves daños a las relaciones entre China y Estados Unidos».
Añade que Estados Unidos ha incrementado su atención estratégica en la región de Asia Pacífico, consolidando alianzas militares, ajustando su despliegue militar y reforzando su capacidad».
Estados Unidos, primera potencia económica, y China, la tercera desde 2007 según las estadísticas chinas, mantienen desde hace 30 años una relación agridulce basada en la confrontación política por asuntos como los derechos humanos, el Tíbet, Taiwán y su defensa, y en la interdependencia económica.
A pesar de ser grandes socios comerciales, Washington acusó a China en los últimos años de mantener baja su moneda, el yuan, para favorecer sus exportaciones, unas quejas que se han apaciguado con la actual crisis, en la que ambos titanes se necesitan.
Uno de los conflictos es el gasto militar chino, que se incrementó en 2008 en un 17,6 por ciento hasta los 61.000 millones de dólares, según datos oficiales chinos, aunque Washington, que gasta mucho más, cree que Pekín oculta dos tercios del gasto.
Una idea nada descabellada teniendo en cuenta que en 2007 China lanzó sin avisar su primer misil anti-satélites para eliminar uno de sus artefactos meteorológicos en desuso, una tecnología que sólo antes habían probado con éxito Estados Unidos y Rusia.
Pero también cara y peligrosa, ya que a punto estuvo de dañar uno de los satélites de la NASA, en los que Estados Unidos basa su defensa.

