Imagen en entredicho
El Gobierno de Haití ha negado el soborno que se habría pagado para prohibir la entrada vía terrestre de productos dominicanos. Pero la sola sospecha de que en la decisión corrió el dinero pone en entredicho la reputación del presidente Michel Martelly. No basta con negar la versión de un periódico de que empresarios acordaron aportar 1.7 millones de dólares para la campaña del candidato oficialista a cambio de la medida.
Por las dudas el Gobierno haitiano tendrá que demostrar no solo que la versión es falsa, sino eliminar todo tipo de sospecha. La veda beneficia a transportistas haitianos, que se habían quejado de competencia desleal de camioneros dominicanos en el traslado de mercancías a la vecina nación.
En lugar de un arreglo para facilitar el transporte Martelly prefirió bloquear la vía terrestre, sin ponderar siquiera que las rutas aérea y marítima encarecerían más la operación comercial.
Ahora ha salido a relucir que en la decisión medió un soborno que sería utilizado para financiar la campaña de Jovenal Moise. Con el criterio de que la corrupción es moneda corriente en Haití, la denuncia del periódico Sentinel al menos compromete la imagen del gobernante.

