Residentes en Mirador Ozama, de Los Mina, no se han repuesto de la tragedia que el 23 de noviembre costó la vida a una pareja de recién casados impactados en su residencia por un cable de alta tensión. El corrientazo, provocado por el desprendimiento de un cable de alta tensión del tendido eléctrico, no sólo causó la muerte de Gabriel Arístides Herasme y de Jennifer Rodríguez, sino que afectó en el sector neveras, televisores, inversores y otros electrodomésticos. Los esposos Herasme Rodríguez dormían en su residencia de la Arzobispo Fernández de Navarrete con Salcedo cuando ocurrió la desgracia que les segó la vida. Sobre la tragedia la distribuidora de electricidad Edeeste no ha hecho más que lavarse las manos al señalar que la ley prohíbe la construcción de viviendas o residencias debajo de redes de media y de baja tensión. Pero los residentes en la zona han advertir que se instalaron en el área desde mucho antes de que se instalaran las redes eléctricas. Ahora el miedo que tiene la gente es que en cualquier momento ocurra otra tragedia provocada por el desprendimiento de otro cable del tendido eléctrico.
