O.J. Simpson, antiguo ícono del fútbol americano que resultó absuelto del caso de asesinato de su ex esposa y un amigo en Los Angeles, en 1994, aunque fue condenado por una corte civil, ingresó a una cárcel para purgar condena por 15 años por un caso de secuestro y robo a mano armada.
Como ironía del destino, Simpson logró evadir una posible condena a cadena perpetua en un juicio por doble asesinato que no prosperó porque las evidencias fueron inhabilitadas por el jurado, pero ahora cayó en las redes de la justicia por un caso menor. El controversial personaje fue hallado culpable, junto a un amigo, de robo a mano armada y secuestro en una tienda de recuerdos deportivos en Las Vegas, Nevada, donde ingresó armado para sustraer piezas de colección.
Simpson estará encerrado por lo menos nueve años antes de que pueda optar por la libertad bajo palabra, después que la jueza Jackie Glass dijo que las evidencias en su contra son abrumadoras.
Como muchos otros casos en la historia jurídica de Estados Unidos, O.J. Simpson pudo evadir un juicio criminal de grandes proporciones, pero cayó en las redes de la justicia por un caso menor. Así es la vida.
