La Colectiva Mujer y Salud, en el marco de su programa Ciudadanía Activa de las Mujeres, en ocasión del segundo aniversario de la Constitución dominicana proclamada el 26 de enero del 2010, resalta un balance de los avances, retrocesos y desafíos que dicho instrumento representa para el país, en relación a los derechos de las mujeres.
La organización precisó que dentro de los aspectos innovadores y positivos, plasmados en dicho texto se encuentran entre otros, el señalar al principio de la dignidad humana como eje central de la Constitución y del Estado Social y Democrático de Derecho, el reconocimiento de la participación y aportes de las mujeres en los procesos históricos del país, así como el derecho de las mujeres a participar de manera equilibrada y equitativa en los puestos públicos, incluyendo el tomar medidas especiales para garantizar dicha paridad. Además, se establece el cuidado de la familia como una responsabilidad compartida y no exclusiva de la mujer, se reconoce el valor del trabajo doméstico y también la protección de la maternidad en caso de desamparo. Es muy importante que se haya consagrado el principio de favorabilidad y que a los tratados de derechos humanos ratificados por el Estado se le otorgue jerarquía constitucional, ya que abren un abanico de posibilidades para la defensa de los derechos de las mujeres.
Por otro lado, se reafirma la prohibición de la esclavitud en todas sus formas, la servidumbre, la trata y el tráfico de personas, se condena constitucionalmente, la violencia intrafamiliar y de género, reconociéndose con ello el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.
De igual forma, se reconocen nuevas figuras respecto de los derechos de la ciudadanía, como son: el referendo, el plebiscito, la iniciativa popular, legislativa y municipal, que vienen a reforzar la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones, elemento fundamental de toda democracia moderna y se consagra además, se crea la institución del Defensor del Pueblo que puede convertirse en un mecanismo efectivo y valioso para la lucha por el reconocimiento y respeto de los derechos de las mujeres.
A pesar de los avances, destacan como parte de los retrocesos del texto constitucional, el plasmar que se exige la condición de legalidad para poder adquirir la nacionalidad por lugar de nacimiento, siendo un elemento discriminatorio contra las dominicanas y dominicanos de ascendencia haitiana. Expresan que hay quiénes sostienen que también se limitó el derecho de acceder a las playas, ríos, lagos y costas del país, al consagrarse que debe respetarse siempre el derecho de propiedad privada. Principalmente, enfatizaron que se retrocedió al plasmar en la Constitución que se protege la vida desde la concepción hasta la muerte (art. 37), ya que puede ser utilizado por algunos sectores opuestos a los derechos de las mujeres para argumentar en contra de la interrupción del embarazo bajo cualquier circunstancia, aun cuando peligra la vida de la mujer.
Finalmente, respondiendo a la interrogante de cuáles son los desafíos que representa el texto constitucional, señalaron que: el obtener más conquistas en materia de igualdad sustantiva, que las mujeres sean parte de las tomas de decisiones y que la paridad sea una realidad exigible jurídicamente, además erradicar la discriminación de la mujer en la sociedad, para que ellas puedan decidir sobre sus derechos sexuales y reproductivos, acceder a abortos legales y seguros cuando así lo soliciten y que la carga del cuidado de los hijos e hijas no sea exclusivo de las mujeres.
En resumen expresan, que se hace necesario contar con una educación con enfoque de género en todos los ámbitos, que la transversalización de la perspectiva de género, vaya vinculada a una estrategia nacional de desarrollo, que se hagan operativas las normas que reconocen el trabajo doméstico remunerado, se respete la diversidad e identidad sexual, que se reconozcan las familias no tradicionales y el convertir al Estado dominicano en Estado laico.
