WASHINGTON, (AP).- La Comisión de Valores y Cambio dijo en una reprimenda desconcertante que sus reguladores fueron incapaces de investigar durante casi 10 años al financiero Bernard L. Madoff que ahora está acusado de cometer uno de los más graves fraudes en la historia de Wall Street.
El presidente de la comisión, Christopher Cox, ordenó la noche del martes una investigación interna sobre la omisión y presentó una crítica cáustica de la conducta de sus inspectores.
Afirmó que los supervisores nunca se molestaron en promover una investigación formal con la aprobación de la comisión que hubiera emplazado a Madoff a rendir información vital.
En cambio, el personal regulador aceptó la información que Madoff y su empresa entregaron voluntariamente.
Los reguladores de la comisión fueron una y otra vez advertidos desde al menos 1999 con señalamientos verosímiles y específicos de presuntos ilícitos financieros de Madoff, dijo el titular del organismo conocido como SEC por sus siglas en inglés.
Las secuelas del fraude por unos 50.000 millones de dólares atribuido a Madoff han repercutido en el mundo con presuntas pérdidas en un número creciente de prestigiosas fundaciones caritativas, grandes bancos internacionales e inversores individuales. Madoff fue detenido el jueves y luego dejado en libertad mediante el pago de una fianza de 10 millones de dólares.
Estoy seriamente preocupado por las múltiples faltas aparentes en al menos una década al no investigarse exhaustivamente esas afirmaciones o que en ningún momento se acudió a facultades formales para indagarlas, expuso Cox en un comunicado.
La crítica del presidente de la SEC sobre su propia agencia constituye uno más de los casos en que los reguladores federales no prestaron atención a las señales de alarma sobre posibles fraudes.
La calidad de la supervisión que tuvo la comisión sobre las entidades financieras de Wall Street ha suscitado críticas graves. Un informe del inspector general de la SEC determinó que la vigilancia de la agencia sobre las cinco firmas más importantes de Wall Street, entre las que figuraban Bear Stearns, era escasa.
El presunto fraude gigantesco ha afectado a todo tipo de empresas e inversionistas, desde los bancos más famosos y grandes corporaciones hasta organizaciones no lucrativas y desde celebridades hasta el jubilado más humilde.
Entre las instituciones bancarias más grandes que entregaron inversiones a Madoff figuran HSBC Holdings PLC, de Gran Bretaña, Royal Bank de Escocia, el grupo Santander de España, BNP Paribas de Francia y Nomura Holdings de Japón.
El presidente de la SEC afirmó que Madoff tenía varios libros contables y documentos falsos, además de que proporcionaba información falsa relacionada con sus actividades de asesoría a inversionistas y reguladores.

