Miami. EE.UU. EFE. Concha Buika es una de las grandes cantantes españolas del momento, sorprende con una voz violenta y suave a un tiempo, capaz de conjugar los registros del jazz, el flamenco o la copla. La artista habló hoy en Miami con Efe, días antes de su concierto «Unplugged» (desenchufado) en la ciudad.
Directa, locuaz, impredecible en sus respuestas, esta mujer menuda de sonrisa ancha y urgente, de dientes muy blancos y ojos grandes y vivos, hace de su entrega a la música un arte total de bohemia, sentimientos y poesía.
Salpican a menudo sus respuestas las palabras miedo y valentía, un conflicto del que emerge una cantante, compositora, escritora y poeta que elige la primera línea antes que la retaguardia.
«Soy hija de un soldado mayor. Soy un gran soldado, y los soldados cogemos el frente y no nos quejamos», afirma contundente y algo enigmática. Enfundada en una falda y un peto de cuero negro, lleva puestas una zapatillas deportivas plateadas y acciona las manos con expresividad mientras explica la vida que hace, casi toda volcada en su trabajo, en el estudio, o con su hijo, «quien también se dedica a estudiar música y producción musical».
La ganadora de dos Grammy Latinos (2009 y 2013) se define como una «nota libre» en su profesión y vida y se confiesa una «enamorada de la bohemia», una época extinguida que se contrapone a la «falta de elegancia» e «infantilismo» que impregna el mundo de hoy.
¿De dónde sale Concha Buika?
De una niña que tenía muy claro lo que quería ser, aunque no bien dibujado; pero sí sabía que quería ser una persona medio loca y sin miedo. Esa niña se ha convertido en lo que yo quería ser.
Por: Emilio J. López

