MIAMI (BBC Mundo).- La muerte de dos chilenos en Estados Unidos a manos de un sujeto que disparó a mansalva contra un grupo de jóvenes causó gran conmoción en Chile, y ha provocado la intervención de los gobiernos de ambos países.
El ministro portavoz de Gobierno chileno, Francisco Vidal, calificó de «macabro» y «brutal» el asesinato de los dos jóvenes luego del tiroteo perpetrado por Dannie Baker, de 60 años, contra 14 estudiantes -13 chilenos y un peruano- reunidos en un condominio de la ciudad de Miramar Beach, en el noroeste de Florida, la madrugada del jueves. Los 14 jóvenes participaban del programa «Work and Travel», que permite a estudiantes universitarios viajar a EE.UU. y realizar trabajos remunerados durante sus vacaciones de verano. Este incidente «causó una gran conmoción en Chile, porque era gente que buscaba una experiencia cultural, y encontrar la muerte de una forma tan absurda y violenta (…)», dijo a BBC Mundo el cónsul de Chile en Miami, Jorge Valdés, desde Miramar Beach.
Nicolás Corp Torres, de 22 años, y Racine Balbontín Argandoña, de 23, murieron, mientras que Sebastián Arizaga Suárez, Francisco Cofré Fernández y David Bilbao Mezaían resultaron heridos y se encuentran en estado crítico, pero estable.
Consultado sobre las posibles motivaciones de Baker para disparar, Valdéz indicó a BBC Mundo que «la policía dice que no hubo ningún reclamo, fue un ataque sorpresivo y ellos no encuentran explicación».
A pesar de que no hay testigos, señaló el cónsul, «toda la evidencia lo inculpa (a Baker) y la policía cerró el caso».
La cancillería chilena confirmó que algunos de los familiares de las víctimas se disponían a viajar la noche del viernes hacia Estados Unidos, y que el gobierno chileno gestionará la repatriación de los cuerpos.
Por su parte, el cónsul general de EE.UU. en Chile, Chris Bendsen, prometió cooperar para apurar los trámites de visas y pasaportes.
Baker, señalado como el responsable de las muertes, vive cerca del lugar donde ocurrió el tiroteo.
Medios de prensa indicaron que Baker se desplazó a una vivienda pegada a la que estaban los estudiantes y disparó desde una ventana con una escopeta. Luego se atrincheró durante varias horas, hasta que la policía lo convenció para que se entregara.
Los vecinos describieron a Baker como una persona que odia a los hispanos y que en 2008 envió correos electrónicos con amenazas a candidatos demócratas a las elecciones celebradas en noviembre, según informó la agencia de noticias EFE.
Con respecto a los sobrevivientes, el cónsul Valdés dijo a BBC Mundo que «están muy traumatizados por ver a sus amigos muertos. No tienen ánimo para permanecer en Estados Unidos luego de una experiencia tan difícil».

