Coronavirus



Jose-diaz2

IV
Ahora recuerdo, el reverso de la página de mi primer artículo sobre coronavirus, el pasado 6 de febrero que destacaba la noticia de 6,000 muertos de Sarampión en menos de un año en El Congo, y en ese momento dije: “Los muertos, por Coronavirus en China, apenas anteayer llegaron a los mil, pero los del Congo, limitados a un solo país, con el agravante de que es una enfermedad camino a la erradicación por su efectiva vacuna, no interesa, hay que seguir sembrando terror en el mundo y de paso dañar al coloso China”.
Nuestras cifras de ayer reportan solo tres muertes, y estoy convencido que dos de éstas se debieron a las serias patologías de esos pacientes; ya tenemos dos recuperados por completo y si no hubiera sido por el crucero y la boda aquella andaríamos con menos casos. Ojalá, que cuando este Terrocovirus pase nos sentemos a valorar como estamos atendiendo tuberculosis, a propósito que anteayer era su día mundial, aprovechemos para revisar nuestros porcentajes de vacunación contra Sarampión, le tiremos una miradita a garantizar que los antirretrovirales sean incorporados al Seguro Familiar de Salud y de paso le echemos ganas a modificar la Ley de Seguridad Social para eliminar las ARS privadas; finalmente establecer Políticas Públicas Saludables en torno a los Feminicidios y los accidentes de tránsito.
Sin embargo, esta epidemia provocada nos ha permitido retirarnos a nuestras casas, pasar balance a lo que somos y hacia donde vamos, retomar proyectos de familia, ver como andamos con la relación con la pareja, si la tenemos, sopesar in situ el curso de vida que llevan nuestros hijos, ordenar y arreglar cosas de la casa y de paso se ha despertado nuestro sentido de solidaridad, por obligación debemos darnos cuenta en que andan nuestros vecinos.