Nueva York.- Durante los acostumbrados sondeos que realiza este reportero entre la comunidad dominicana establecida en esta ciudad, veintenas de criollos residentes en el Alto Manhattan, lugar de alta concentración criolla, rechazaron que la empresa minera canadiense Barrick Gold instale una fábrica de explosivo en el país.
Expresan que la Barrick también intenta tener su propia planta de almacenaje de materias primas en las instalaciones de la mina, ubicada en Pueblo Viejo Cotuí, y para ello necesita licencias oficiales y un permiso ambiental, de los cuales la empresa dice tener en cumplimiento de la Ley General 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, desde diciembre del 2013 y los permisos para uso e importación emitidos por el Estado, establecidos en los artículos 8 y 22 de la ley 262 sobre Sustancias Explosivas.
Los criollos en la urbe esperan que no le sea autorizado el permiso solicitado al Ministerio de Defensa para operar la planta, como bien recomiendan los técnicos militares, debido a razones de seguridad nacional, posicionamiento geográfico de la mina, relaciones con la comunidad y seguridad en el entorno, expresaron Darío Abreu, secretario general de la filial-NY del Colegio Dominicano de Periodistas CDP); la periodista Aracelis Carvajal; el productor de televisión Carlos de La Vega; los ciudadanos Pascual Torres C.; Miguel Antonio Cruz y Juan Crespo.
Asimismo, Leonardo de Jesús Amarante, José Carbucia, Altagracia y Miladys Hernández Coto; Ismael Valenzuela, Rodolfo Reyna, César Danilo Guzmán, Julio Altagracia Contreras, Jhonny Santiago Santos, María del Rosario, Jorge Morales Díaz y Juan Jiménez Figueroa, entre otros.
Entendidos en la materia han confirmado que “la construcción de una planta de explosivos fuera de la jurisdicción de la Intendencia del Material Bélico implicaría para las FFAA, desde el punto de vista del control absoluto, una brecha en el precepto de la seguridad nacional”.
Enfatizaron que la construcción de la planta de explosivos entraría en contradicción con lo establecido en las leyes, reglamentos y disposiciones de las FFAA.
El trabajo con explosivos es una actividad de alto riesgo y por su naturaleza”, regulado por la ley 262 sobre sustancias explosivas, el manual de procedimientos para el manejo de armas, explosivos y químicos de las Fuerzas Armadas, el reglamento de seguridad y salud de la ley 522-06, la propia Constitución de la república y otras normas legales.
Además, la Constitución en su título XII, capítulo I, artículo 252 señala que “la defensa de la Nación está a cargo de las Fuerzas Armadas, y a ellas corresponde la custodia, supervisión y control de todas las armas, municiones y demás pertrechos militares, material y equipos de guerra que ingresen al país o que sean producidos por la industria nacional, con las restricciones establecidas en la ley”.
Recientemente, congresistas dominicanos también rechazaron la instalación de la fábrica, que dicho sea de paso la Barrick inició su construcción. Algunos de los legisladores condicionaron la iniciativa a estándares de calidad y a la supervisión de organismos nacionales e internacionales, incluyendo la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y otros exhortaron al presidente Danilo Medina no permitirla.

