En la segunda semana de la desaparición del niño Rafael Eduardo Jourdain, de cuatro años de edad, vecinos de Invivienda y diversos sectores de la sociedad han empezado a cuestionar la lentitud con que la Policía realiza las investigaciones para esclarecer el sonado caso.
También, cuestionan la lentitud de las autoridades en identificar el niño que apareció flotando en las márgenes del río Isabela, tres días después.
El infante desapareció el sábado 14 de abril y hasta el momento la institución no evidencia una solución de ese hecho que ha consternado a la sociedad dominicana.
El pasado viernes, la Policía dijo que centró las investigaciones en la madre, el padre y la esposa de éste pero hasta el momento, no hay ninguna persona detenida, ni la institución dice nada concreto que le indique a la ciudadanía que está poniendo gran empeño en la investigación.
Cuestionan la versión del jefe de la Policía, mayor general José Armando Polanco Gómez, en torno a la existencia de un video que contiene el momento en que fue raptado del infante.
Se preguntan por qué no se dan a conocer los nombres de las personas que aparecen en el video y las circunstancias en que se produjo el secuestro.
Temen que, amparada en la baja condición económica de los padres, haya el intento de que el crimen quede impune.
Mire la rapidez con que apareció el joven que mató el ingeniero que llegó herido a una clínica la semana pasada (Antonio Turull). Será porque pertenecen a diferentes clases sociales, indicó un vecino de Invivienda, en Santo Domingo Este, que pidió reserva de su nombre.
Ellos (los invetigadores) están dando vueltas y vueltas y parece que quieren dejar el caso así, pero nosotros no lo vamos a permitir, vamos a exigir justicia en este caso, insistió.
Mientras, la incertidumbre, el temor y la angustia rodea a los vecinos del populoso sector, que temen que sus hijos corran la misma suerte.
La sociedad está ávida de informaciones oficiales sobre ese acontecimiento que se ha convertido en tema de conversación obligada en todos los ambientes sociales.
En las oficinas públicas y privadas, los salones de belleza, los vehículos públicos, los salones de clases, las reuniones de amigos, siempre surge como tema de conversación la desaparición de Rafael Eduardo Jourdain.
Su madre, Miguelina Jourdain, mantiene la esperanza de que éste aparecerá con vida.

