Me permito hoy ceder este espacio a Yanio Concepción, gestor comunitario y social de La Vega, presidente de la cooperativa Vega Real, quien hace un enfoque sobre los héroes de esa ciudad que no han tenido reconocimiento pese a su lucha contra la dictadura.
La Vega. 53 años han pasado ya de la expedición y gesta del 14 de junio de 1959, y 51 años de la fundación del movimiento que encabezó el héroe de Manaclas, Manuel Aurelio Tavares Justo. Su plan de nación vigente y no cumplido para la historia dominicana.
Como recuerda mi padre, que siendo empleados y conspiradores del régimen de Trujillo, algunos de ellos, en plena era de Trujillo, 1958-1959, en el colmado La Vega, propiedad de españoles, administrado por el señor Ramón Sánchez, ubicado en el palacio Don Zoilo, en La Vega donde acudían representantes de todos los sectores de esta ciudad.
Había que tener valor para ser vigilado por diez o doce miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) que los enviaban vestidos de limpiabotas, de limosnero. Se hizo una relación de confianza con esos calieses que los animaban a que se salieran de eso, que el régimen se estaba cayendo, nadie hacía eso en este país en plena Era de Trujillo.
Los grupos conspirativos de La Vega de Guarionex estaban integrados por 21 miembros entre los que se pueden mencionar Israel Abréu, Antonio Evangelista, Arturo Romero Mesa, Niño Marte, Israel Domínguez.
Se llevaron preso por conspirar a Arturo Mesa, Niño Marte, Antonio Evangelista y al coordinador del grupo, José Antonio Concepción, padre de Antonio María Concepción, donde se realizaban las reuniones. Estos fueron llevados donde Alicinio Peña Rivera, quien los interrogó como conspiradores, se salvaron porque el general Jáquez Olivero era cazador con José Antonio Concepción.
Éstos se mantuvieron presos por dos días en el servicio de Cuesta Colorada de Santiago y los soltaron a la una de la madrugada en el batey de Esperanza, en unos cañaverales donde fueron amenazados pero no los mataron por la intervención del general Olivero. Estos personajes, que no tenían miedo, pasaron luego a formar parte del 1J4 o no existían para ese entonces.
Al prototipo vegano, comandante Enrique Jiménez Moya, lo sucedió Manolo Tavárez Justo; a Manolo lo sucedió el coronel de abril, Francisco Alberto Caamaño; a Juan Bosch lo sucedió José Francisco Peña Gómez y ahora, ¿quién continuará?
Entre los héroes anónimos que aportaron a la conciencia política local, en la década del 1960-1970, también se encontraba el señor Juan Mieses, encargado de propaganda y Salvador Gómez, encargado de organización, según consta en el informe de acta del Comité Provincial.
Hay que rendirle tributo al señor José Fermín Hernández (Parico) quien era coordinar barrial. Este miembro del 1J4 siempre andaba con una pastilla de Estricnina, para, en caso de ser descubierto por la dirección política que él representaba, envenenarse, como al efecto lo hizo antes que delatar a sus compañeros por el nivel de agresión de los organismos represivos y de inteligencia del Estado.
Recordar la labor revolucionaria de José Peralta Michel, preso en La 40, hombres valientes como Víctor Manuel González Michel, Toguito Ramos, Nano Grullón, don Porfirio Gómez, Bienvenido Ozuna, Juan Antonio Restituyo (chofer), Simeón Mercado (albañil), Antonio Sicard, Segundo de la Cruz , (mecánico), Delio Sano (comerciante), Estephany Páez (chofer) y Marcelo de la Cruz, todos ellos fueron presos por vincularse a la oposición.

