La Dirección de Proyectos Infantiles y Juveniles, con el apoyo de la Dirección Nacional de Folklore y la Dirección de Participación Popular de la Secretaría de Estado de Cultura realizaron el Taller ¡A jugar se ha dicho! Creación de Juegos y Juguetes Tradicionales Dominicanos a partir de materiales de desecho. El mismo se llevó a cabo los días 9 y 10 de diciembre en el Centro Cultural Narciso González de Villa Juana. La actividad se hizo con el objetivo de rescatar y recopilar los juegos y juguetes tradicionales que jugábamos cuando éramos niños y que se han ido perdiendo, por el avance de la sociedad actual, de la tecnología y de la rapidez con que se vive hoy día. El juego popular despierta la emoción, crea un clima de espontaneidad y de desenvolvimiento de la personalidad infantil, mejorando la capacidad de aprendizaje del niño, su comunicación y su integración en la comunidad. Los juegos y juguetes tradicionales son el vehículo de encuentro entre niños, niñas y jóvenes. Por medio del juego se favorecen la imaginación, la sensibilidad y la consciencia. El juego mejora nuestro organismo. La enseñanza de los juegos y juguetes tradicionales infantiles se ha ido perdiendo y ya no se transmite de padres a hijos. Es necesario rescatar nuestras tradiciones y volver a jugar en la calzada, en los parques, en las comunidades, en los clubes.
La apertura del Taller estuvo a cargo de la Sub-Secretaria de Creatividad y Participación Popular Profesora Bernarda Jorge, la Directora Infantil y Juvenil Dulce Elvira de los Santos y Xiomarita Pérez, Directora Nacional de Folklore de la Secretaría de Cultura. El taller se realizó en dos jornadas de trabajo: una primera parte en la que se crearon juguetes tradicionales a partir de materiales de desecho, como carritos, camiones, fufú, embiques, zancos, yoyos, todos con tapas de botellones, trocitos de madera, cartón, tapas de compotas, botellitas plásticas , y otra jornada en la que se recordaron y se jugaron los juegos que jugábamos cuando niños: la gallinita ciega, matarile, el baile de la caraqueña, allá en Villa Arriba, la sillita voladora, el juego del pañuelo, mano caliente, y otros muchos que nos remontaron a nuestra niñez.

