Aparentemente se trataba de una actividad artística como muchas otras a las que corresponde asistir para producir una crónica que la divulgue, pero no fue así. Era algo que llegaba mucho más allá del carácter danzarlo del espectáculo. Lo acontecido el martes en el auditorium de la Universidad Iberoamericana (UNIBE) fue una fiesta de proclamación humana por la vía del arte, procedente de un sector de la sociedad que tiene una condición genética particular (Síndrome de Down) y que aprovechó el máximo la oportunidad para proclamar su actitud y deseo de vivir, todo mediante la danza. Encuentro de Danzas, fue titulado así debido a que hubo presencia, además de los 20 danzantes especiales, (coreografiados por el amor de la profesora Fiordaliza Abreu), de los grupos danzarios de UNIBE y el del Ministerio de Turismo. Verlos bailar diferentes ritmos, desde el pop hasta el ga-gá, produjo en el público, integrado por familiares, invitados especiales una sensación de admiración particular. Pero para los bailadores con el Síndrome, el momento fue de orgullo y autoafirmación personal. El espectáculo de danza fue auspiciado por el Grupo de Dazas de UNIBE, Ministerio de Turismo, (por medio de su ballet folklórico), Reid &Cía, Jugos Trópico y Petit, Coca Cola, Agua Dasani, Distribuidora Corripio (Gatorade), Helados Bon y Productos Cheff.
