NUEVA YORK (Del Boston Herald).- Después de conectar un jonrón de dos carreras hacia los asientos del bosque derecho en el quinto episodio anoche, David Ortiz lanzó su bate, giró en una mini pirueta y corrió por las bases.
Fue el viejo Big Papi. Y eso dejó molestos a los Yankees.
Realmente no me importó, dijo el dirigente Joe Girardi, de los Yankees después de la victoria de los Medias Rojas 6-4. No sé si estaba molesto porque había fallado algunos lanzamientos anteriores. Ustedes saben, tengo un muchachito joven (el relevista Héctor Noesí) en la loma. No sé si estaba molesto porque él le lanzó duro y adentro.
Ortiz no hizo caso a las críticas, diciendo que no hizo nada que no haya hecho antes. El está en el medio de una tórrida racha en la que ha pegado 29 hits en sus últimos 70 turnos para un promedio de bateo de .414.
No es mi primera vez, no va a ser mi última vez, dijo Ortiz acerca de envanecerse después de pegar un jonrón. ¿Saben lo que estoy diciendo? Gran cosa. Soy un bateador de jonrones. Eso es todo lo que puedo decir ahora mismo. Yo he hecho eso antes. No es que lo hago todo el tiempo. Es parte de la excitación.

