( III de III)
En esta última entrega ofreceré un popurrí de algunas de las pasiones o tendencias malignas de los seres humanos.
Permítanme agradecer al profesor don Antonio Thomén por permitirme tomar como fuente su libro: “Consejos que me dio mi padre”.
Hónrenme con leer lo que sigue:
Los necios.-
• Si le haces caso a un necio, serán dos. Necio es aquel que con necios anda.
• El necio no se corrige; es un caso perdido.
• Bienaventurados sean los necios, porque ellos nunca se darán cuenta.
• Desprecia el boato y la ostentación; a los necios les fascina.
La vanidad.
• Recuerda la fábula del gallo que creía que el sol salía sólo para oírlo cantar.
• No seas arrogante con el humilde, ni humilde con el arrogante.
• La vanidad hace a los hombres ridículos; el orgullo los hace odiosos, y la ambición los hace peligrosos. (Richard Steele)
• Cuida de que los humos no suban a la cabeza, mucho menos te infles de vanidad.
*La ira
• La cólera es una locura fugaz, explosiva, intermitente y reiterativa.
• No disfraces tu incapacidad con un falso enojo.
• Generalmente los iracundos apuntan sus gestos agresivos hacia sus hijos, su pareja y sus subalternos. Raramente los dirigen hacia su patrón o a superiores. Esto lleva a pensar que son desequilibrados selectivos.
• Si no puedes controlar la parte agresiva de tu temperamento, busca ayuda profesional y si tienes suerte podrás mejorar.
La maldad
• El que se burla de un desgraciado es un malévolo.
• Los seres humanos que desde niños se les inculca la maldad terminan asumiéndola
• Los sociópatas: matan, roban, engañan, traicionan y sus propósitos torcidos hacen mucho daño.
• Los canallas ilustrados hacen más daño que los imbéciles malvados.

