Opinión

DE SALUD Y OTRAS COSAS
No es nada: es nervioso…

<STRONG>DE SALUD Y OTRAS COSAS<BR></STRONG>No es nada: es nervioso…

Pedro es un empresario que ha tenido éxito y a sus 32 años él y su familia gozan de una excelente salud.

Pero… una tarde y estando  muy tranquilo, sintió como si fuera a morir, y una sensación de malestar que no podía describir.

Pidió a su esposa un vaso de agua y le comentó que estaba sintiendo palpitaciones, sudoración, y calambres en la punta de los dedos.

Decidió acudir a la clínica más cercana y le contó al médico de servicio que él cree que tiene un infarto y que se siente temeroso sin saber por qué.

Después de un exhaustivo examen el galeno  le dijo: «Usted no tiene nada, parece que todo es nervioso».

A seguidas le inyectaron una ampolla de diazepán y le enviaron a la casa.

Estos ataques se repitieron varias veces durante dos meses y Pedro visitó a casi todas las especialidades médicas y «no le encontraron nada».

Desesperado decidió visitar a un psiquiatra, quien le aplicó un test con 13 preguntas, que le pido al amigo lector que se lo autoadministre, pues a lo mejor usted padece lo que dentro de un rato le contaré.

(1) Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardiaca.

(2) Sudoración

(3) Temblores o sacudidas en el cuerpo

(4) Sensación de ahogo o falta de aliento

(5) Percibir como que se  añusga o se atraganta.

(6) Sentir opresión o malestar en el pecho.

(7) Náuseas o molestias abdominales.

(8) Inestabilidad, mareo o desmayo.

(9) Creer como que no estás en la realidad, o sentir «como si no fuera uno»

(10)  Miedo a perder el control o a volverse loco.

(11) Miedo a morir.

(12) Sensación de hormigueo o entumecimiento.

(13) Escalofríos o sofocos.

 

«Pedro, usted lo que ha tenido son ataques de pánico», le aseguró el psiquiatra.

 

Le prescribió unas tabletas especiales, iniciar un set de ejercicios de relajación y un estudio de los factores que estaban causando tensión a este empresario y que él aparentemente desconocía.

 

Los ataques de pánico son muy  frecuentes en las salas de emergencia y lamentablemente el personal de salud no refiere a tiempo a especialistas en salud mental.

Si usted, como el caso que presento, ha padecido en medio de una crisis, de más de 4 de  las 13 condiciones antes expuestas, deberá acudir al especialista.

Este quebranto inicia entre los 18 y 24 años de edad.

Estos eventos son más frecuentes en damas que en hombres. Suelen durar varios meses y años si no se atienden.

A veces están vinculados a la herencia y a otras condiciones como es el caso del prolapso de la válvula  mitral.

Al final quiero advertir que aunque usted califique para este diagnóstico, el primer paso es un reconocimiento médico general y por otra parte no se le ocurra decir al que lo padece: «Pon de tu parte», pues es un consejo intimidante y el afectado ni siquiera sabe qué hacer, mucho menos lo que le está pasando.

El Nacional

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