WESTON, Florida. AP. Agentes de la Dirección Estadounidense Antidrogas (DEA) y policías locales recorrieron el miércoles el sur de la Florida, donde realizaron varios arrestos, como parte de una larga operación encubierta en fábricas ilegales de píldoras que suministran grandes cantidades de drogas poderosas, que deberían expenderse sólo con receta médica, en todo el país.
Las autoridades federales informaron que la investigación de un año derivó en la detención inicial de 20 personas, incluidos al menos cinco médicos, durante una operación en los condados de Broward, Miami-Dade y Palm Beach, la cual involucró a unos 400 agentes. Seis personas fueron acusadas como parte de una investigación federal y otras enfrentan cargos estatales, incluido un médico, quien es hijo del forense del condado de Broward.
Mark R. Trouville, jefe de la oficina de campo de la DEA en Miami, dijo que se realizarán más arrestos, y destacó que agentes encubiertos realizaron al menos 340 compras de oxicodona y de otros analgésicos en 40 clínicas durante el último año.
En una conferencia de prensa, en la que habló directamente a médicos y dueños de clínicas, Trouville dijo: «Probablemente les hemos comprado a ustedes drogas, y pronto iremos a verlos».
La acusación federal revelada el miércoles contra seis personas que operaban una red de clínicas en el sur de la Florida señala que buscaban pacientes potenciales en la internet, utilizando unas 1.600 direcciones electrónicas, las cuales capturaban las operaciones de búsqueda de analgésicos. Cobraban tarifas de entre 200 y 350 dólares por cada paciente que visitaba la clínica. Los pacientes podían pagar además cuotas para ser atendidos primero.
Documentos judiciales muestran que esta red suministró 660.000 unidades de oxicodona mediante cinco clínicas entre el 1 de enero del 2009 y el 31 de diciembre del 2010. Los seis operadores están acusados de distribución de oxicodona y complot. Algunos enfrentan también cargos de lavado de dinero.

