A escasas tres semanas de celebrar su asamblea eleccionaria para renovar sus cuadros directivos, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) es el escenario de lo que pudiera denominarse una verdadera lucha de titanes por el control de la organización.
Y aunque la confrontación la protagonizan dos importantes segmentos, encabezados por Carlos Morales Troncoso y Amable Aristy Castro, respectivamente, la disputa va más allá de la toma, simple y pura, de la dirección partidaria.
En esta asamblea, pautada para el domingo 13 de octubre venidero, están puestos los ojos del expectante mundo político dominicano, por cuanto de sus resultados podrá suponerse la línea estratégica que seguirá el partido que lideró el ex presidente Joaquín Balaguer.
Morales Troncoso y Aristy Castro, más que a grupos, representan líneas de acción opuestas radicalmente, de cara al futuro del partido del gallo colorao.
Hay quienes entienden que el PRSC con Morales Troncoso, siguiendo las huellas de su ejercicio como presidente de la organización durante los últimos años, continuaría por el camino de su fortalecimiento institucional, apuntalado ahora por el trabajo de la Comisión de Reencuentro que dirigen Víctor Ito- Bisonó, Louis Bogaert y Sergia Elena de Seliman, quienes han realizado una encomiable labor a favor de su partido.
Esos comisionados, estimulados y aupados por la gestión de Morales Troncoso, desarrollan por todo el país una intensa labor de recuperación de muchos de sus cuadros que se alejaron del partido por diferentes circunstancias, motivos y desacuerdos, al tiempo de captar figuras de otras organizaciones, disgustadas con éstas por diversas razones.
Además, en su ejercicio como presidente, Morales Troncoso ha modernizado los instrumentos y atendido con rigurosidad la logística del reformismo para su labor cotidiana, ha presentado ante la Junta Central Electoral informes transparentes del manejo de los recursos puestos a su disposición por el organismo.
Morales Troncoso fue vicepresidente de la República acompañando a Balaguer en la conducción del Estado, y Canciller en la última gestión del reformismo y en las más recientes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), tanto con Leonel Fernández como con Danilo Medina en la Presidencia.
Aristy Castro, cacique del PRSC en su natal provincia, La Altagracia, ha sido electo sucesivamente diputado y senador por esa demarcación, habiendo ocupado la presidencia del Senado, fue secretario general de la Liga Municipal Dominicana y el último candidato presidencial reformista.
Aunque ambos plantean públicamente ser abanderados de la línea estratégica de acudir solos, sin alianza, a las elecciones venideras, bien sabido es que esa determinación dependerá de coyunturas, variables y circunstancias que hacen riesgoso cualquier pronóstico en la actualidad.
Sin embargo, en el hipotético escenario, al cual le veo muchas posibilidades de que el PRSC vaya solo a los comicios de 2016, en primera vuelta, y no hubiese definición del ganador de los sufragios, obligando a una segunda vuelta, con Morales Troncoso y Aristy Castro las rutas de alianza serían diferentes.
En todas las elecciones celebradas en el país, desde 1996 a la fecha, el PRSC ha quedado sucesivamente en tercera posición, detrás del PLD y del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), formalizando alianzas con ambos indistintamente, aunque las más de las veces lo ha hecho con el peledeísmo.
Está claro que Aristy Castro favorecería que el PRSC estuviese más cerca del perredeísmo, cuya candidatura presidencial apoyó en los últimos comicios, apartándose de la línea oficial trazada por su organización.
A causa de ello, junto a otras figuras del reformismo fue objeto de sanción disciplinaria siendo separado del PRSC, a cuyas filas retornó gracias a una amnistía dictada en procura de reunificar a la familia reformista.
En conclusión, más que una renovación orgánica, en la asamblea eleccionaria del PRSC del próximo día 13, estará en juego la línea de acción hacia el futuro de esa organización.
