Guatemala. (BBC Mundo). Debieron transcurrir 62 años para que se conociera que Estados Unidos condujo experimentos que involucraron el contagio intencional de sífilis y gonorrea a 696 guatemaltecos, sin el consentimiento de éstos.
La revelación, que circuló en las voces de la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, y de la secretaria de Servicios de Salud, Kathleen Sebelius, fue calificada por el presidente de Guatemala Álvaro Colom como «espeluznante».
En declaraciones a la BBC Colom aseveró que fue «una fuerte violación a los derechos humanos».
«Son violaciones éticas (…) En mi opinión es un crimen de lesa humanidad. Primero, los pacientes eran vulnerables, era muy difícil que esa gente dijera que no. Dos, no se les consultó, y tres, había engaño en la conducción de los experimentos (…) Definitivamente para mí es una violación seria a los derechos humanos», dijo el mandatario guatemalteco.
El presidente Colom señaló que se acordó la formación de una Comisión Binacional con EE.UU. para la búsqueda e identificación de víctimas de los casos de hace seis décadas. Sin la identificación sería imposible buscar el resarcimiento que aseguró que se pedirá.
«Es un acto indigno para las personas que sufrieron esta violación de derechos. Hay una reacción muy fuerte en los medios de Guatemala sobre todo en la opinión pública y es muy duro que se hagan experimentos de esa naturaleza y se violen los derechos tan abiertamente. Yo entiendo que no es el único caso en el mundo, pero como ciudadano, como presidente, yo hubiera querido que no sucediese en Guatemala, agregó Colom en una entrevista al Servicio Mundial de la BBC.
La información fue divulgada primero por Susan Reverby, catedrática en el Wellesley College, quien la colocó en su portal, según MSNBC.
Los experimentos se condujeron entre 1946 y 1948, «nunca produjeron ninguna información útil», según el portal.
Reverby indicó que el proyecto estaba patrocinado por el Servicio Público de Salud de Estados Unidos, el Buró Sanitario Panamericano de Salud (hoy la Organización Panamericana de la Salud, OPS) y «el gobierno de Guatemala». La administración de turno era dirigida por el presidente Juan José Arévalo Bermejo, que puso fin a varias décadas de dictadura militar.
Los científicos que condujeron el estudio en reos (hombres) y pacientes mujeres del Hospital Nacional de Salud Mental, trataban de establecer «si la penicilina podía prevenir una infección temprana de sífilis, y no sólo curarla», según Reverby. La catedrática explicó que los guatemaltecos fueron infectados por prostitutas, que tenían la enfermedad o fueron infectadas intencionalmente, y que «no está claro si después fueron curados».
Contagio
Experimento involucró a 696 guatemaltecos que fueron intencionalmente contagiados de sífilis y gonorrea, sin su consentimiento.
Guatemala definió la situación como un caso grave de violación a los derechos humanos.

