La Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU) calificó como una burla del Gobierno la rebaja de un peso en los combustibles, cuando la reducción debió ser mayor a 10 pesos por galón.
Ramón Pérez Figuereo dijo que el petróleo se situó en la semana por debajo de los US$100, por lo que las rebajas en los carburantes debieron ser más amplios.
Esa irrisoria baja y el congelamiento de los precios durante varias semanas, es una muestra de que el Gobierno, a través del Ministerio de Industria y Comercio, manipula la Ley de Hidrocarburos en perjuicio de los consumidores, apuntó el empresario y dirigente del transporte. Dijo que insistirá para que el Congreso modifique la ley.

