¿Qué procura una persona amante del cine cuando se decide a tomar su tiempo y sus recursos para hundirse en mundos de evasión, drama, fantasía, humor y imaginación marcada por la realidad o lo más desorbitante de los efectos digitales?
Sin dudas que la motivación principal es el disfrute de experiencias inolvidables que le ubiquen mucho más allá de la simple evasión por par de horas de la realidad.
El o la cinéfila, persiguen una experiencia de vida. Una película buena no se olvidará con facilidad. Una película excelente no se olvidará nunca. Lograr que una cinta sea excelente en su género demanda, de acuerdo con los standards de la gran industria (para no hablar de lo mucho que puede lograr el cine independiente) es un milagro que el amante del cine agradece. Tal cual es el bono gratificante que se disfruta en el alma tras ver una película como Rescate del Metro1 2 3 se encuentra Tony Scott, el hombre-detrás-del-caos presente en numerosos clásicos de acción, incluyendo Top Gun, Crimson Tide, True Romance, Man on Fire y Déja Vu. Su lenguaje visual se extrema en esta producción , con los movimientos de cámara, paneos rápidos, saturación de colores y enfoques selectivos que conforman su inimitable vocabulario visual, el director sabe cómo generar una sensación creciente de suspenso y pavor en cada thriller de su manufactura. Su manera de filmar las escenas del metro resulta hipnótica y consigue transportarte a esos parajes subterráneos.
Para Scott, los túneles constituyen un universo único y diferenciado. «Mi meta fue capturar ese mundo de manera novedosa, como nadie nunca antes lo había hecho». Denzel Washington y John Travolta logran un concierto de actuaciones que habrá de permanecer en la memoria colectiva del cine de la gran industria. Dos figuras con respetable trayectoria propia. Versátiles, intensos y únicos, los dos protagonistas marcan la percepción del cinéfilo que en oportunidades no comprende la fuerza con que estos dos hombres se adueñan de la pantalla. Fue inusual para los actores también de otra manera: De hecho, tras la elección del actor que interpretaría a Garber, la lista de actores que podrían estar a la altura de la dinámica presencia de Washington resultaba bastante reducida. El papel de Ryder clamaba por un actor que pudiera hacer de su personaje algo más grande que la vida. John Travolta cumplía con este requisito. «Cada vez que se le ofrece un papel realmente imponente, Travolta sabe cómo inyectarle un color único y una energía que resulta envidiable para cualquier otro actor», dice Black.
En Rescate del Metro 1 2 3, Denzel Washington interpreta a Walter Garber, un despachador del metro de la Ciudad de Nueva York, cuya rutina habitual de trabajo se torna completamente caótica un buen día a causa de un crimen indudablemente audaz: el secuestro de unos los trenes del subterráneo. John Travolta es Ryder, la mente maestra detrás del crimen, el líder de una pandilla conformada por cuatro individuos armados hasta los dientes que ha amenazado con ejecutar a los pasajeros a menos que se les pague un cuantioso rescate en menos de una hora.

