El Instituto Dermatológico y Cirugía de Piel Docto Huberto Bogaert Díaz, con sus diversos laboratorios se ha convertido en una institución de referencia nacional e internacional, no sólo para los casos de enfermedades de la piel, sino para afecciones por bacterias y enfermedades transmisibles.
Un equipo de bioanalistas está al servicio de la institución, que se ha convertido en un centro de enseñanza para pasantes.
El laboratorio cuenta con modernos equipos adquiridos con las cuotas y aportes de pacientes y entidades privadas, como por la contribución internacional, principalmente de España y Japón a través de agencias de cooperación de esos gobiernos.
La institución cuenta con laboratorios clínico, bacteriológico, de hispatología, micología y para producción de medicamentos en pruebas para el tratamiento y prevención del virus VIH Sida y otras enfermedades de transmisión sexual.
Gracias a la extensión de sus infraestructuras en los más de 43 años de existencia, el Instituto de la Piel, como tradicionalmente se le conoce, ha logrado también extender sus servicios para brindar atención a distintos segmentos de la población.
A diario miles de bebés, infantes, adolescentes y adultos acuden en busca de servicios, que les son ofrecidos por el pago de cuotas mínimas.
La dirección, desde su fundación, también ha garantizado la venta de los fármacos para el tratamiento de las enfermedades de la piel, en una pequeña farmacia, donde se ofrecen a precio de costo.
El instituto, que opera sin fines de lucro, fue fundado el 3 de febrero de 1966 por el doctor Huberto Bogaert Díaz y un grupo de colaboradores. Inició en una pequeña vivienda del María Auxiliadora en Santo Domingo.
En 1986 se instalaron los primeros laboratorios y con la construcción del nuevo edificio en 1999 se extendieron los servicios y la cooperación externa para la ampliación de éstos.
En los laboratorios se investigan las muestras de cortes de piel de los pacientes para determinar las afecciones de que padecen, determinando los hongos, bacterias o tipos de cáncer que los atacan.
Así pueden determinar la patología de cada afección y los especialistas, una vez los resultados en manos, inician los tratamientos para la sanidad del paciente.
En sus laboratorios realizan unas 100 mil pruebas anuales, según informó la encargada, doctora Margarita Rosado de Quiñones, quien destacó la calidad de los profesionales que laboran y la tecnología avanzada de sus equipos.
Unidad de Vacunas
Estos laboratorios cuentan con una Unidad de Vacunas, integrada a una red internacional asociada a agencias internacionales de la salud, donde se ponen a pruebas medicamentos para determinar su eficacia en la aplicación a pacientes voluntarios.
Esa unidad opera de manera muy discreta desde 1986, según la doctora Rosado de Quiñones, y desarrolla proyectos con la cooperación de la red HVTN, conectada con un institución de Seattle y el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos.
En esa unidad mediante las pruebas se determina la carga viral y bacteriana para el tratamiento de las afecciones y enfermedades transmisibles.
