Huelva, España. EFE. Un vecino de Huelva, Félix Acosta, lleva doce días acampado a las puertas del Ayuntamiento de esta localidad del sur de España en demanda de un puesto de trabajo y ha ofrecido uno de sus riñones a la persona que lo necesite y le proporcione un empleo.
Acosta explicó a EFE que se encuentra en situación de extrema pobreza, por lo que reclamó varias veces al Ayuntamiento que le dé una solución, aunque asegura que no han llegado a recibirle nunca.
En la acampada está acompañado por su mujer, desempleada también desde hace 17 meses, y una de sus tres hijas, además de varias personas de la localidad que sufren problemas similares.
Cada núcleo familiar tiene su propia problemática- unos, como yo, están esperando la carta del banco donde le comunican el embargo de su vivienda, otros ya han recibido toda la ayuda posible de sus familiares y están dispuestos a dedicarse a la droga si fuera necesario, para subsistir, dijo.

