El exministro de las Fuerzas Armadas, José Miguel Soto Jiménez, afirmó que la imagen distorsionada que crearon los sectores conservadores del país sobre la figura de Juan Pablo Duarte contribuyó a que el dominicano sea un pueblo tolerante y resignado, incapaz de luchar por sus reivindicaciones.
Soto Jiménez pronunció la conferencia Duarte de carne y hueso, en el marco de la conmemoración del décimo aniversario de la fundación del recinto Santo Domingo Oriental de la Universidad Abierta para Adultos (UAPA).
Hablando en su condición de historiador, Soto Jiménez indicó que no fue causal que Ulises Heureaux, el dictador más sangriento del siglo XIX, proclamara a Duarte como padre de la patria.
Recordó que el fenecido expresidente Joaquín Balaguer lo define en su obra El Cristo de la Libertad como un hombre intachable, sin máculas, similar a la Virgen de la Altagracia.
Los conservadores nos enseñaron a que fuéramos como Duarte, manso, resignado, tolerante, pero Duarte no era así, era un hombre revolucionario, que dirigió una revolución para sacar el país del oscurantismo y la dominación extranjera, precisó.
Consiguieron su propósito. Porque somos un pueblo tolerante, que aguantamos de todo, más de lo debido, precisó.

