El Instituto de Estabilización de Precios (Inespre) se encuentra sumergido en una profunda crisis financiera, luego de que se redujeran drásticamente las asignaciones de recursos a la entidad, denunció el director del organismo.
El licenciado Ricardo Jacobo Cabrera dijo que el organismo actualmente tiene una deuda pendiente con suplidores, ex empleados y por remodelación de planta física que llega a los 730 millones de pesos.
De acuerdo con el funcionario la entidad no podrá cumplir con las metas propuestas para finalizar el año en curso, en términos de garantizar a la población de menores niveles de ingresos el abastecimiento eficiente de los productos de la canasta básica familiar.
Jacobo Cabrera, señaló que a raíz de este deplorable escenario Inespre, que mantuvo una activa presencia en el escenario nacional en los primeros cinco meses del año, se ha visto compelido a tomar decisiones radicales, entre las que figura suspender los compromisos contraídos con suplidores de bienes y servicios, reducir personal técnico y administrativo de la sede central y de las redes de supermercados y centros de expendio, paralizar los proyectos de comercialización y abastecimiento de los productos alimenticios, así como posponer proyectos e iniciativas pendientes en el plan de negocios.
Hasta agosto, Inespre había desembolsado, según Jacobo Cabrera, dos mil 796 millones de pesos de lso que a suplidores se la pagaron mil 747 millones otros 112 millones se pagaron en prestaciones laborales y por concepto de trabajos de rehabilitación en las instalaciones un monto de 140 millones de pesos.

