El jinete Miguel Sánchez, quien murió ayer tras ser lanzado por el caballo que montaba en el hipódromo Quinto Centenario, no pudo ser socorrido a tiempo debido a que las instalaciones están en condiciones deplorables, sin ambulancia y sin personal médico ni paramédico calificado.
Así lo manifestaron familiares y allegados al jockey que el pasado viernes cumplió 21 años, el mismo día en que se se conmemoraba el décimo sexto aniversario del hipódromo.
La indignación de los familiares del jinete es tal, que rehusaron velar los restos en una funeraria de prestigio de la avenida Sabana Larga, como le propusieron miembros de la Comisión Hípica, que dijeron hacerse cargo de los gastos del sepelio.
Sánchez era velado esta mañana en el barrio Perla Antillana, en el sector El Almirante, en Santo Domingo Este.
El jockey murió en horas de la tarde cuando el ejemplar Mighty Lixil, propiedad del Establo Villa Juana lo lanzó.
El caballo había chocado contra la valla de protección y lanzó al jinete que cayó sobre un hidrante de agua y varias rocas que estaban del lado izquierdo de la pista.
Sánchez falleció a causa de severos golpes en la cabeza y el pecho.
El jinete tuvo que ser trasladado al Centro Médico Integral II en la cama de una camioneta porque el hipódromo Quinto Centenario, no hay ambulancia ni otros vehículos adecuados para trasladar personas heridas o que estén en condiciones de discapacidad.
Se dijo que de haber sido trasladado a tiempo a un centro de salud, en un vehículo adecuado, el jockey pudo salvar la vida.
Se recuerda que el hipódromo Perla Antillana tenía en forma permanente los servicios de ambulancia, médico y paramedicos.
En el Perla Antillana fallecieron los jockeys Domingo Díaz, J.A. Vidal (Toñito El Zurdo) Osvaldo Valerio y la jocketa Ana Celia Bautista.
Muchos fanáticos hípicos sólo piden que las carreras de caballos sean elevadas al nivel que tenían en el hipódromo Perla Antillana.

