La madre, una hermana y otros parientes de dos hermanos muertos a tiros anteayer por la Policía, en El Almirante, aseguran que fueron acribillados en presencia de dos sobrinitas de nueve y cinco años, después que se entregaron con las manos en alto.
Ellos no eran dos angelitos, pero no debieron matármelos así, delante de todo el mundo, delante de tantos niños, expresó Antonia Cabrera, madre de Domingo y de Juan Manuel Ferreira Cabrera (Chichí).
La señora es nativa de El Caimito, Las Guáranas, en San Francisco de Macorís.
El hecho ocurrió anteayer a las 5:00 de la tarde en la calle H del sector Perla Antillana, de Los Solares del Almirante, cuando una patrulla de la Policía buscaba a los hermanos por varios hechos delictivos, incluyendo un asesinato.
La Policía informó que los hermanos portaban una pistola Baby Industry, calibre 380 y un revólver Tigre Titán, calibre 38, serie 418157 que portaban sin documento legal.
Los agentes comandados por dos oficiales conocidos como Quico y Sofoque dijeron a sus superiores que se vieron obligados a repeler la agresión a tiros de los hermanos Ferreira Cabrera.
Eso es mentira, mis hermanos se entregaron y salieron con las manos en alto y le pidieron a los policías que no los mataran, dijo Katerine Cabrera, hermana de los dos hombres.
Relató que dos sobrinas de sus hermanos estaban presentes cuando los agentes les dispararon a corta distancia causándoles heridas en la boca, hombros, brazos, vientres y piernas.
Dijo que los dos hermanos fueron lanzados luego en la parte trasera de una camioneta donde algunos de los agentes patearon los cuerpos.
Domingo, de 27 años, era padre de cuatro niños con y Chihí de dos, según dijeron.
Vecinos del sector que rehusaron identificarse criticaron la actuación de los agentes debido al alarde que hicieron al dar muerte a los hermanos Ferreira Cabrera.
Revelaron que los agentes registraron los cadáveres y se llevaron los celulares de los hermanos y tres mil pesos en efectivo que Domingo llevaba en los bolsillos.
Moradores del sector dijeron que los agentes despojaron de otro celular a un joven del lugar que tomó fotografías con el aparato.
Pidieron al jefe de la Policía, mayor general José Polanco Gómez, investigar el caso, por la brutalidad con que actuaron los agentes en presencia de decenas de niños y adultos.
Los cuerpos de los hermanos Ferreira Cabrera fueron trasladados al hospital Doctor Darío Contreras y de ahí al Instituto de Patología Forense para ser analizados.
