SANTIAGO. Un tribunal de aquí condenó al empresario Carlos Lama Séliman a seis meses de prisión, el pago de 10 millones de pesos de multa y 25 millones de indemnización en beneficio de la empresa Molinos Valle del Cibao, tras hallarlo culpable de un fraude ascendente a dos millones de dólares.
Lama Séliman había permanecido ocho años huyendo de la justicia y fue extraditado desde Colombia donde fue apresado por la Interpol hace varios meses.
Otras empresas y personas ubicadas en la capital y que habrían sido estafadas por el imputado, como representante de Inversiones Macro, S.A. (Datocentro) están, además de Molinos Valle del Cibao, la Junta Central Electoral, el señor Juan Luis Séliman, arquitecto Tony Cruz, entre otras.
Tras ser extraditado a mediados del pasado año, el 25 de septiembre pasado la Cámara Penal de la Corte de Apelación de este distrito judicial le impuso una garantía económica de 75 millones, la que en enero fue variada al pago de una fianza de 20 millones de pesos.
La sentencia emitida ayer fue porque en el año 2004, Carlos Antonio Lama Séliman emitió supuestamente de manera fraudulenta varios cheques sin fondos, por sumas cuantiosas por concepto de canje de pesos dominicanos acordados con Molinos Valle del Cibao.
Una vez iniciados los procesos judiciales para recuperar esta gigantesca suma, de obtener las debidas decisiones a través de sus respectivas sentencia exigiendo el correspondiente pago y prisión por estas acciones delictivas, Lama Séliman decidió abandonar ilegalmente el país, refugiándose en Miami, Florida, con el aparente objetivo de escapar a sus responsabilidades.
Por ese acto de rebeldía, que la Cámara Penal de la Corte de Apelación del distrito judicial de Santiago, emitió su resolución número 1093/2006, de fecha 29 de diciembre de 2006, autorizando la extradición a República Dominicana de Lama Séliman.
Tras años de investigación constante como uno de los hombres más buscados por delitos de cuello blanco, Lama Séliman fue capturado en Colombia, desde donde fue extraditado en septiembre pasado.
Los Lama Séliman se fueron del país dejando un hoyo financiero que supera los 120 millones de dólares, dejando empresas y familias sin sus ahorros y dinero disponibles para sus negocios.

