La diferencia es el entrenamiento, el cual no faculta a los cosméticos a realizar cirugías reconstructivas o reconstruir partes dañadas, pero sí a intervenir en los asuntos estéticos del cuerpo.
A la cosmética se accede a través de la escuela médica o programas de residencias, preferiblemente en una especialidad como cirugía general, otolaringología (cabeza y cirugía de nariz), cirugía dermatológica o cirugía plástica y obstetricia, oftalmología y ginecología. Luego se requiere el entrenamiento.
Aclara la publicación estadounidense que los médicos especialistas con suficiente experiencia en cirugía cosmética, pueden obtener su certificado de la Academia Americana de Cirugía Cosmética.
Agrega que un médico debe ser certificado por la Sociedad Americana de Cirugía Plástica y en este punto debe asumir los mismos pasos del cirujano general.
El certificado
La certificación de esta Academia certifica la calidad; por eso, es importante que el paciente sometido a una cirugía cosmética requiera la credencial o certificación al especialista, como garantía de que cumple los requerimientos de experiencia y educación en el campo de la especialidad.
Así, cada miembro de la Academia tiene su certificado inicial en medicina especializada, dermatología, otorrinolaringología, oftalmología, oral y maxilo facial cirugía, cirugía plástica, cirugía general y cirugía obstetricia y ginecología.
Los miembros de la Academia de Estados Unidos están provistos de entrenamiento especial en cirugía cosmética. Todas las especialidades requieren, al menos, cuatro años de entrenamiento de residencia en procedimientos quirúrgicos y sólida base con herramientas médicas.
El artículo de la revista New You refiere que estas especialidades requieren un examen riguroso oral y escrito, para obtener la certificación.

