Río de Janeiro. EFE. La popularidad de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, creció hasta el 49 por ciento según un sondeo divulgado ayer, a pesar de la crisis de Gobierno surgida por la dimisión de un importante ministro sobre el que pesaban sospechas de corrupción.
La encuesta, elaborada por el instituto Datafolha y divulgada por la web del diario Folha de Sao Paulo, revela que la aprobación de Rousseff subió 2 puntos con respecto al pasado marzo, cuando había recibido el apoyo del 47 por ciento de los entrevistados.
Datafolha realizó el sondeo con encuestas a 2.188 personas en todo el país entre el jueves y el viernes de esta semana, después de que el ministro de la Presidencia, Antonio Palocci, presentara su dimisión, acorralado por la oposición, que le acusa de cometer tráfico de influencia.
El escándalo, que al parecer no ha afectado a la imagen de la mandataria, estalló cuando el diario Folha de Sao Paulo denunció que el patrimonio de Palocci se multiplicó por 20 entre 2006 y 2010.

