SAN JOSE, AFP. La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, anunció este miércoles que vetará un polémico aumento de salarios que los diputados aprobaron para sí mismos y que levantó un generalizado repudio, lo que llevó a la bancada oficialista a desistir de la iniciativa.
En una nota enviada a los jefes de bancadas de los partidos en el Congreso, Chinchilla afirmó que decidió «vetar esta ley si llegara a ser para mi firma», lo que llevó a los diputados oficialistas a desistir del aumento, haciendo fracasar la iniciativa.
Días antes Chinchilla había dicho que no se opondría al alza salarial, apoyada por 21 de 23 diputados de su Partido Liberación Nacional (PLN, socialdemócrata), si era financiada con recortes en otros rubros, sin elevar el gasto público, pues el país encara un elevado déficit fiscal.
Horas más tarde del anuncio de la presidenta, la jefa de la bancada oficialista, Viviana Martín, anunció que los diputados del PLN, primera fuerza en el Congreso unicameral de 57 miembros, no darán sus votos para aprobar la iniciativa, lo que implica que quedará archivada.
La iniciativa de subirse el sueldo en más de 70%, a unos 8.000 dólares al mes, había consumido los esfuerzos de los nuevos diputados desde que ocuparon sus escaños el 1 de mayo, una semana antes de que asumiera Chinchilla.
«El proyecto de ley, tal como fue aprobado, genera un efecto adicional secundario, incidiendo en las pensiones de los ex presidentes de la República», lo cual supone un «incremento presupuestario significativo», señaló Chinchilla.
Además, la ley supondría beneficios extraordinarios «para esta servidora una vez que concluya su gestión y asuma la condición de ex presidenta».

