Los plásticos no son el único contaminante en los océanos. Si bien se estima que para 2050 pesarán más que la población conjunta de peces, hay otra amenaza que no resulta tan evidente: metales pesados. Para este caso, la nanotecnología podría ofrecer una práctica solución.
El Instituto Max Planck para Sistemas Inteligentes, con sede en Stuttgart, Alemania, ha desarrollado unos nanorobots -mejor conocidos como nanobots en la actualidad- diseñados especialmente para absorber plomo, el cual puede ser reciclado una vez vuelve a la superficie.
Los nanobots constan de tres capas. La exterior, hecha de óxido de grafeno, es quizás la más importante porque es la que absorbe el plomo de manera directa. La capa media, de níquel, permite controlar los movimientos del dispositivo por medio de un campo magnético. La capa más interna, revestida de platino, reacciona con el agua para fines de propulsión.
Según el Instituto, durante pruebas realizadas los nanobots fueron capaces de limpiar 95% del plomo acumulado en las aguas, lo que haría de esta propuesta una eficiente y funcional. Una vez terminan su trabajo los nanobots son sometidos a un baño ácido para retirar el plomo acumulado y proceder a su reciclaje.
Los metales pesados no se limitan a plomo y representan un problema porque los pescados y mariscos que consume la humanidad están cada vez más contaminados con los mismos, siendo la presencia de mercurio una de las grandes preocupaciones de estos tiempos. Los nanobots del Instituto Max Planck son más diminutos que una hebra de cabello humano.
La propuesta modular de Motorola.
Aunque han arrancado tímidamente, con algunas adaptaciones por parte de LG y propuestas más completas de parte de fabricantes como Fairphone, una cosa queda clara: el concepto modular en smartphones sigue ganando fuerza.
Una de las últimas propuestas viene de parte de Motorola, que la semana pasada presentó su versión de la modularidad en dos equipos que integran en la parte trasera 16 pines de conexión con el objetivo de que el usuario no tenga que apagar o desarmar el teléfono cuando desee añadir funcionalidad.
Los dos modelos, llamados Moto Z y Moto Z Force, tienen pantalla AMOLED de 5.5 pulgadas con resolución QuadHD. Los módulos opcionales, llamados MotoMods, incluyen de momento un paquete de batería capaz de extender la duración por 22 horas, bocinas estéreo JBL y un proyector de 70 pulgadas.

