La Fundación Corripio y su compromiso con el desarrollo de la cultura del país, ha desarrollado un programa de conferencias donde rinde tributo a importantes intelectuales de la vida nacional.
Estos encuentros, que se ofrecen en la Biblioteca Manuel Rueda de la Fundación, tienen como finalidad de recordar a grandes y hombres y mujeres con motivo de los cien años de su natalicio.
En esta ocasión se habló sobre el Premio Nacional de Literatura 2002 Hilma Conteras, de cuya disertación fue responsable la escritora Ilonka Nacidit Perdomo, quien en tono poético narró parte de la vida de la de la autora de La tierra está bramando.
Hilma Contreras escribió con soltura, inauguró en su época la narrativa de mujer desde el orden de lo cotidiano y desde el orden de lo existencial, y empezó a morar en la crónica de su tiempo, destacó la conferencista.
Nacidit Perdomo destacó que la escritora francomacorisana odiaba que la condición de los individuos fuera el desempeño de su egoísmo perverso; odiaba lo inservible, lo nocivo; tenía una gran antipatía por las proclamas políticas que originan adhesiones de servilismo.
Hilma entendía que la armonía entre los pueblos está subordinada para tener un predominio duradero en distintos tiempos históricos a la razón, no al concepto de razón en sentido de superioridad, sino en la razón de un mundo que huyera de los desarraigados bárbaros que conocen únicamente como fronteras entre naciones la fuerza del militarismo, señaló la intelectual Ilonka Nacidit Perdomo.
Al encuentro, que fue iniciado a las seis y treinta de la tarde, asistieron Jorge Tena Reyes y José Alcántara Almánzar, ejecutivos de la Fundación Corripio, así como, escritores y amigos de la disertante.
Las palabras de bienvenida y semblanza de la conferencista fueron ofrecidas por Alcántara Almánzar, quien expresó que Ilonka Nacidit Perdomo es una escritora dedicada a su oficio, una poeta combatible, pero también respetuosa con sus interlocutores.
