SAN JUAN. PuERTO RICO. Dos jóvenes dominicanos a quienes hace dos años policías puertorriqueños les perforaron los intestinos a palos, en hechos separados, reclamaron que en sus casos se haga justicia, ya que sus agresores se pasean como si nada cometieron.
Joel Pérez y Fernando González, de 25 y 32 años, narraron a El Nacional que como consecuencia de las golpizas se vieron al borde de la muerte con perforaciones de vasos e hígados.
Los denunciantes explicaron que golpear en la barriga a los detenidos con garrotes, es el método utilizado por muchos policías boricuas, para provocarse lesiones permanentes en los intestinos.
Muestra de eso es el caso de nosotros que hemos tenido que mermar más de un cincuenta por ciento las actividades labores, porque con las operaciones que fuimos objeto, no podemos realizar trabajo pesado, dijeron Pérez y González.
Ambos mostraron las operaciones de que fueron objeto en el Centro Médico de San Juan, donde tuvieron que permanecer un mes cada uno.
Los jóvenes dijeron que lo más lamentable del caso es que las autoridades dominicanas en la isla nada hicieron a su favor, pese a que llevaron hasta ellas sus casos, teniendo que recurrir a la Comisión de los Derechos Humanos.
González y Pérez, quienes ofrecieron declaraciones en compañía de los dirigentes comunitarios Esteban Reyes y José Rodríguez, afirmaron que hay muchos policías puertorriqueños que no quieren saber de los dominicanos a quienes arrestan y agreden sin justificación.
Es prácticamente diario que policías puertorriqueños cometen agresiones contra dominicanos, muchas veces sin que se produzca ninguna acción que justifique los hechos, manifestaron, quienes dijeron confiar en las autoridades que ahora dirigen el consulado.
Identificaron a esos jóvenes como Simón Silverio, Esmerdy Acuña y Olwin Granado, quienes fueron objeto de agresiones físicas, y luego fabricaron expedientes en su contra por supuesta rebeldía.
Los denunciantes dominicanos argumentaron que las agresiones de que fueron víctimas por parte de los policías, fue que los mandaron a parar y que por dificultades de tránsito tuvieron que detenerse más lejos de lo que los agentes les pedían.
Los dirigentes de los Derechos Humanos en Puerto Rico, José Rodríguez y Esteban Reyes dijeron que este caso ha sido llevado al seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), por intermedio de sus representantes en la isla. Dijeron que demás las actuales autoridades consulares están empeñadas en evitar que criollos sigan siendo víctimas de agresiones por parte de policías boricuas.
Graves
Joel Pérez y Fernando González, de 25 y 32 años, respectivamente, dijeron que las golpizas que les dieron los agentes puertorriqueños fueron tan fuertes que les perforaron los intestinos y a pesar de eso los policías están sueltos.

