Catarsis colectiva. Escape de todo lo amenazante y angustiante de la realidad. El concierto Dos Pájaros Contratacan, con sus coros contagiados a un público que sintió que pago bien cada centavo de su entrada. Fue in recodo para recordar que la poesía sigue siendo la rectora amable de la Humanidad.
Nada de referir expresiones hechas, nada de considerar con términos rehusados, lo que fue una renovación de las esperanzas de vida, por medio de dos inquietos poetas que se atreven a cantar lo que sienten y que, por suerte para todos y todas, han tenido la certidumbre de volar en conjunto, contraatacando el pesimismo y la desesperanza.
Todo cuanto se pueda interpretar a primera impresión de Dos Pájaros Contratacan, podría explicar la razón de la fuerza artística convocante, que tiene en su base una combinación de factores que incluyen el brazo invisible y fuerte de una poesía sensible, comprometida y universal; la trayectoria artística paralela y similar de dos hombres a los cuales la vejez tan solo les hace buchitos de cortesía; el temperamento irreverentemente alegre, indomablemente contestataria y la actitud tierna e intensa que desfila desde el escenario para contagiar un publico que sabe diferenciar la calidad del arte, respecto de la mercadería construida para fácil consumo masivo. Serrat y Joaquín Sabina, cabezas vivas de un espectáculo musical y textual que ha desmentido las augorosas sentencias que dictaminaron que nunca segundas partes fueron buenas.
Un Apunte
Cuerda y necedad
Sabina y Serrat se sentían incómodos por la batería de celular- fotógrafos que, desde la primera fila del escenario, les retrataban continuamente. Ese movimiento y el flascheo adjunto, les interfería continuamente. Sabina, mucho más expresivo que Serrat, al ver que sus peticiones para que acabara el acoso fotográfico a boca de jarro a que estaban sometidos, se pronunció con palabras fuertes sobre todo a un joven que insistía en retratarle pese a las advertencias y las solicitudes para que cesara ese papel. La seguridad debió haber actuado de inmediato para evitar que llegara a este punto.

