SANTIAGO. Para Firelis García Blanco y Angelina Paulino, dos aguiluchas desde chiquiticas, aunque anoche fueron al estadio Cibao con el deseo de que su equipo triunfara frente a los Tigres del Licey y tal cosa no ocurrió, del parque de béisbol salieron alegres debido a la mejor propuesta que les hayan hecho en los últimos años: matrimonio.
Más de 10 mil personas que se congregaron para presenciar el partido, aplaudieron delirantemente el Sí que dieron como respuesta las dos jóvenes a los pedidos que les hicieron sus novios Eriksson Yael Cid y Darwin Guerrero. Ambas, aunque respondieron afirmativamente a los pedidos de sus novios, en principio fueron traicionadas por los nervios, riendo sin control y asombradas de lo que estaban viviendo.
Hace alrededor de cuatro años que Eriksson y Firelis son novios y él consideró que anoche era el momento para pedirle matrimonio y para ello fue preparado al partido de pelota, llevando en un bolsillo del pantalón el anillo de compromiso. Los dos residen en Tamboril y fueron juntos al estadio, pero lo más lejos que Firelis tenía era que su novio le haría semejante propuesta ante tantos testigos, porque él es demasiado tímido para hablar y mucho más ante tanta gente. Eriksson, de 24 años, es encargado de mantenimiento de una empresa productora de helados y ella, de 23 años, es estomatóloga.
Los dos son fanáticos de las Águilas Cibaeñas.
El segundo
Una hora después de ese acontecimiento, en otra parte de las gradas centrales, Darwin Guerrero, nativo de la Capital y fanático de los Tigres del Licey, decidió que era el momento para pedirle matrimonio a Angelina Paulino, simpatizante de las Águilas, oriunda de esta ciudad pero residente hace años en Santo Domingo.
Ambos, de 26 años de edad, tienen cinco años de amores, relación que habrá de culminar en matrimonio, a juzgar por la propuesta de Darwin y que fue aceptada por Angelina.
El novio es técnico en electrónica en una empresa de telecomunicaciones, en tanto que ella es bioanalista en una compañía farmacéutica.
Las dos felices parejas esperan casarse este año con la esperanza de hacerlo una noche en que las Águilas jueguen en el parque Cibao, a fin de que luego de la ceremonia y antes de partir de luna de miel, ir al juego con sus atuendos de bodas, presenciar por lo menos un inning y luego emprender el más dulce de los viajes.

