En razón de que no habla ruso, no tiene familia en esa nación ni conoce las costumbres del país, existen pocas posibilidades de que la Procuraduría General de la República entregue a las autoridades rusas a Diego, un niño que hace más de cinco años fue abandonado por sus padres adoptivos en Boca Chica.
Así lo indicó el procurador general de la República, doctor Radhamés Jiménez Peña, quien dijo que el caso del menor es complejo, en vista de que se trata de un niño sin padres conocidos que estaba en un orfanato y fue adoptado por una pareja que hoy en está presa en Rusia por tráfico de drogas.
Jiménez Peña dijo que el caso de Diego es complejo, debido a que se trata de un niño ruso traído al país por sus padres adoptivos también rusos, quienes después huyeron por problemas de drogas y lo abandonaron con un taxista en Boca Chica.
Precisó que las autoridades rusas vendrán al país en los próximos días para tratar el caso y conocer, además, las investigaciones que han hecho las autoridades con el expediente de drogas de los padres adoptivos.
Sostuvo que Diego no habla ruso sino español, ni tiene familia en ese país, por lo que entiende que es posible que no sea entregado a las autoridades rusas.
Diego es originario del Óblast Volgográdskaia, Rusia.
El menor fue abandonado en 2005 en Boca Chica, por una pareja rusa que lo había adoptado dos años antes en un centro de tutela infantil en Rusia. La pareja fue arrestada al regresar a su país por tráfico de drogas.
El niño inicialmente fue entregado por la pareja a un taxista dominicano y tras determinarse que éste lo maltrataba fue acogido por uno de los refugios infantiles temporales del Conani.
Su caso le fue planteado al procurador general Jiménez Peña, durante una visita que hizo a Rusia, para un encuentro con el presidente del Tribunal Supremo de la Federación Rusa, Vyacheslav M. Lebedev, quien lo recibió en Moscú.
