WASHINGTON, (AFP) – La Casa Blanca manifestó el martes su esperanza de que el estilo «vivo» y «abierto» del nuevo presidente chino Xi Jinping favorezca una relación fructífera con su homólogo estadounidense Barack Obama, antes de una cumbre informal entre ambos líderes el fin semana en Estados Unidos.
Los encuentros del viernes y sábado serán los primeros entre Obama y Xi desde que el dirigente chino asumió el poder en marzo. Un año antes, el presidente estadounidense había recibido en Washington con todos los honores a Xi Jinping, entonces vicepresidente.
«Parece ser una persona viva, abierta a la conversación, dispuesta a hablar directamente a los estadounidenses de los temas que les preocupa de una manera que no era el punto fuerte de algunos de sus predecesores», dijo a la AFP un alto funcionario de la Casa Blanca durante un diálogo telefónico.
En privado, integrantes del gobierno de Obama han manifestado las dificultades que presentaba el trato con el antecesor de Xi, Hu Jintao, que tenía una reputación de persona rígida y poco espontánea.
«Hay por tanto razones para esperar que el presidente Obama y el presidente Xi podrán, partiendo de bases sólidas, mantener una reunión sustancial, franca y productiva. Se trata evidentemente de una hipótesis que debemos confirmar», explicó el alto funcionario, que habló a condición de anonimato.
Obama y Xi se reunirán en la tarde del viernes en la propiedad de Rancho Mirage (California, oeste), cerca de Palm Springs, un oasis situado a 160 km de Los Angeles. Por la noche compartirán una cena y volverán a reunirse en la mañana del sábado.
Entre los temas que tratarán destacan la situación de Corea del Norte, la marcha de la economía y la ciberseguridad, según señaló la Casa Blanca.

