WASHINGTON, (AFP) – Estados Unidos expresó este martes su «profunda preocupación» por la escalada de violencia en el este de Ucrania, donde rebeldes apoyados por Rusia se enfrentaron durante tres días con fuerzas ucranianas.
«Los combates dejaron decenas de bajas de militares ucranianos y 10 civiles fallecidos. También dejaron a 17.000 civiles, incluidos 2.500 niños, sin agua, refugio o electricidad», señaló el vocero del Departamento de Estado, Mark Toner.
El centro industrial Avdiivka fue escenario de sorpresivos enfrentamientos el domingo entre insurgentes que buscan retomar un territorio controlado por Kiev, en el marco de una guerra que dura casi tres años.
«Para impedir una mayor crisis humanitaria, llamamos a un inmediato y sostenido cese al fuego, y a dar acceso completo y sin restricciones a los monitores de OSCE», añadió el portavoz, refiriéndose a la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, que es responsable de vigilar las violaciones a la tregua.
El nuevo secretario del Departamento de Estado, Rex Tillerson, designado por el presidente Donald Trump, aún debe ser confirmado por el Senado.

