Opinión

El Bulevar de la vida
Un Juan Bosch de Andalucía

<STRONG>El Bulevar de la vida<BR></STRONG>Un Juan Bosch de Andalucía

Lo cuenta el refranero popular desde siempre: “donde quiera se cuecen habas”, se siembras flores, “flores de fango” de las de Vargas Vila, por supuesto. (Y como siempre, la santa poesía siempre tiene la razón.)

Martí, en La Edad de Oro, sin conocer a don Juan, ni haber saludado nunca a Manolo, lo dijo como nadie: “Cuando hay muchos hombres sin decoro hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. (…) En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana.”

Ocurrió en España. El responsable de cometer el “escandaloso hecho” fue un maestro pensionado, dirigente moral de la Izquierda Unida, desde cuando era Izquierda Unida.

     Se llama  Julio Anguita,  malagueño, alcalde histórico de Córdoba, izquierdista de manual y con principios. Digamos que Anguita, ya retirado, viene a ser una especie de Juan Bosch andaluz de Málaga. Recto como los firmes. Estricto como un sargento. Bueno como un abuelo, humilde como los buenos. Un San Francisco de Asís, ateo.

Entonces, en esa España, donde –como aquí- la corrupción socialdemócrata o Popular apesta y ya ni sorprende, se ha sabido ahora que hace siete años, este caballero de fina estampa, noble de gestos, palabra y acción, “renunció a una pensión vitalicia a la que tenía derecho argumentando que “con la pensión que le correspondía como maestro tenía bastante.”  Joder. ¿Y de qué va este tío?

 

Y sépase que no envió una nota de prensa para informarlo. Rechazó la merecida pensión con una carta a las autoridades y no se la dio a conocer a nadie.

Ahora, por otras circunstancia, el asunto se ha sabido y andan las Españas  sorprendidas de que en medio de la tolvanera de corrupción que les afecta desde siempre (pero que la democracia hace dolorosamente visible) exista un Diógenes sin lámpara, un Juan Bosch de Málaga y Córdoba  entre Río Verde y la gloria.  Y ahí está el dato. Lo ofrezco hoy por subirnos la moral y levantarnos el ánimo, justo cuando en nuestro país la corrupción administrativa es una de las instituciones más sólida y eficiente, competitiva, moderna, preclara, exitosa e impune. 

  • Siempre ha llovido en mayo.

En abril siempre se besan los muchachos en las farolas, si son más de las dos y andan en La Zona.      Lo excepcional es esta flor de fango, perfumando con sus actos el putrefacto barro de la política y sus miserias.   A su salud, ¡maestro de la dignidad y el decoro”.  Don Juan Julio Anguita Bosch y Gaviño. ¿Comprende?, ¿comprende?.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación